Causas de los dolores de costado

En Agurain, Apodaca, Berganzo, Mendiola, Moreda, Pipaón, Valdegovía (A); Bedarona, Carranza, Durango, Lemoiz, Muskiz (B); Arrasate, Astigarraga, Berastegi, Hondarribia (G); Allo, Aoiz, Eugi, Goizueta, Izurdiaga, San Martín de Unx y Valle de Erro (N) atribuyen los dolores de costado a enfriamiento, cambio de tiempo o corriente de aire. En Gorozika (B) y Bidegoian (G) dicen que el enfriarse después de haber sudado propicia el dolor de costado. En San Martín de Unx algunos informantes lo achacan a catarros.

En Moreda (A); Astigarraga, Beasain, Oñati (G); Aoiz, Lekunberri, Lezaun, Murchante, Sangüesa y Tiebas (N) dicen que los dolores están causados por aires, aidek, retenidos en el costado y se han recogido algunas expresiones indicadoras de esa situación. Así, “se me ha puesto (o he cogido) un aire” (Lezaun, Murchante, Tiebas), “airi jarri zait” (Lekunberri), “me duele la ijada” (Tiebas), “es un aire que no corre y se clava” (Sangüesa), “se ha quedado pasmao” (Moreda).

En Amézaga de Zuya, Apodaca, Bernedo, Mendiola, Moreda (A); Gorozika, Nabarniz (B); Astigarraga, Beasain, Berastegi, Hondarribia, Telleriarte (G); Aoiz, Lezaun, Obanos y San Martín de Unx (N) se ha constatado que los dolores de costado pueden ser también el resultado de un esfuerzo físico fuerte en labores domésticas o de esfuerzos acumulados, de correr o de levantar grandes pesos. En Liginaga (Z) se atribuían a la fatiga. En Allo (N) llaman crujidos a los dolores que se dan a veces por realizar grandes esfuerzos físicos; en Moreda (A) e Izurdiaga (N) lo achacan a un mal movimiento al agacharse, lo que los moredanos denominan sufrir “un mal quiebro”. En Berganzo (A) se ha consignado que puede doler el costado por hacer mucho punto.

En Valdegovía (A) se relaciona con haber pasado la hepatitis y en ese caso se producen dolores al realizar un sobreesfuerzo. En Moreda (A) y Eugi (N) se asocia con el lumbago. En Amorebieta-Etxano (B) señalan que como consecuencia de caídas y torceduras muchas veces se forman aires que son los que producen dolores de costado. En Moreda dicen deberse a golpes y traumatismos en la zona dolorida; en Pipaón y Moreda (A) al desgaste de huesos, reuma o edad y en Berganzo (A) lo asocian al apéndice vermicular.

Un caso singular se ha recogido en Obanos (N) donde los dolores de costado en muchachos se atribuían al crecimiento.

Los dolores de costado objeto de preocupación eran los que presagiaban que se estaba incubando o lo había hecho ya una pulmonía. Así se ha recogido en Bernedo, Mendiola, Pipaón, Valdegovía (A); Abadiano, Amorebieta-Etxano, Durango, Gorozika, Muskiz (B); Astigarraga, Bidegoian, Elgoibar, Elosua, Telleriarte (G) y Murchante (N). En Apodaca, Ribera Alta (A); Izal y Valle de Erro (N) el dolor de costado podía ser síntoma de pleura, tisis o pulmonía y en Ribera Alta se ha recogido que la pulmonía se manifestaba siempre con dolor de costado y fiebre.

Se conocían algunos indicios para saber si los dolores de costado presagiaban pulmonía. Así en Amézaga de Zuya y Berganzo (A) existía la percepción de que era peor que doliera el costado izquierdo, que podía ser síntoma de pulmonía, que el derecho. En Carranza (B) dicen que si los dolores de costado se manifiestan tras padecer un catarro de pecho prolongado u otra afección respiratoria son motivo de inquietud porque pueden ser síntoma de pulmonía. En Zerain (G) del dolor que se presenta en el costado decían que podía tratarse de un punto de pulmonía, alboko puntarea, odol-golpea. En Goizueta (N) al dolor agudo de costado que generalmente se manifiesta en las costillas, en la espalda o en la zona lumbar se le denomina puntada; también en Sara (L) llaman punta a unos dolores atribuidos a los resfriados y localizados en los costados y en la espalda.