Fabricación artesanal del mobiliario de la cocina

Es general señalar que muchos de los objetos utilizados en la cocina se compraban bien a artesanos de la propia localidad, a vendedores ambulantes o en comercios de las ciudades o núcleos de población más cercanos. También es bastante común el dato de que lo que más se ha trabajado en labores artesanales domésticas es la madera y en menor medida el mimbre, la cestería y algunos objetos de hierro.

No ha sido ajeno a ello el que muchos caseríos dispusieran de mesa de carpintero y herramientas para realizar estas labores. Así en Beasain (G) se ha constatado que el hombre de la casa fabricaba gran parte del mobiliario ordinario de la cocina, pues solían ser bastante buenos artesanos de la madera. Si deseaban un mueble de mejor factura se lo encargaban al carpintero local, según las posibilidades de la familia. Algunas de estas piezas podían provenir también del arreo aportado con motivo del casamiento. En Bedarona (B) se ha recogido que en muchos caseríos tenían y tienen en el portal de la casa una mesa de carpintero con herramientas.

Algunas encuestas han señalado también que se confeccionaban en casa trapos de cocina, servilletas, delantales, manteles, visillos y cortinas.

Contenido de esta página

Fabricación doméstica

En numerosas localidades se ha constatado la fabricación y reparación domésticas de bancos, escaños, sillas y mesas de distintos tipos.

Es común la fabricación de sillas en casa (Abezia, Apodaca-A; Abadiño-B; Oñati-G) y también de sillotes (Apodaca-A). Se hacían sillas de madera con el asiento trenzado de avellano o cuerda (Arrasate, Elosua-G); sillas de mimbre y de paja (Abadiño, Gorozika-B; Telleriarte-G; Eugi-N); sillas de asiento de paja de centeno, zikirio-lastoa, o de tiras, zumintzak, de castaño o avellano, urrintze, (Zerain-G; Abadiño-B). También se ha recogido que ha sido costumbre “echarles el culo” a las sillas (Telleriarte-G; Eugi-N); en Abezia (A) dicen que era una labor que se hacía en el mes de septiembre.

En casa se han hecho bancos de madera (Gorozika-B); banquetas con forma de escabel, lankak, y mesas (Orozko-B) y bancos, aulkiek, de asiento pequeño de tres o cuatro patas (Zerain-G). Bancos hechos de una tabla larga, con dos pedazos de la misma tabla como patas en los extremos y sujetas al asiento por unos tirantes de madera, y taburetes de la misma materia y forma (Bernedo-A). El banco corrido y el escaño de madera (Beasain-G), asientos (Pipaón-A), los bancos de la cocina (Añana-A), banquetas y taburetes de cocina (Valtierra-N) y algún taburete de madera (Berganzo-A).

En numerosas localidades se ha consignado que la artesa era de fabricación doméstica (Pipaón-A; Gorozika, Bedarona-B; Beasain, Elosua-G). También el saladero, gatzunaskea, (Gorozika, Bedarona-B) y las arcas sin dibujos en el frente y otros objetos de madera (Bedarona-B). Eran de fabricación doméstica tanto la mesa como otras mesas auxiliares de cocina (Añana, Berganzo-A; Gorozika-B; Beasain-G), también el armario de cocina y la cuna (Beasain-G) o la caja de guardar los zapatos (Telleriarte-G).

Se hacían las baldas del vasijero, las de colgar las herradas del agua (Agurain, Berganzo-A) y la alacena (Beasain-G). Las tablas de madera para cortar la carne (Añana, Berganzo-A), la tabla de madera para lavar la ropa (Ribera Alta-A; Gorozika-B) y el escurreplatos de madera (Valtierra-N). También la pala de madera de hacer talos y los colgadores (Gorozika-B) y las palas para el horno (Apodaca-A). Las latas que se colocaban en el techo de la cocina para colgar y poner a secar los productos de la matanza del cerdo (Abezia, Bernedo-A).

Fabricando cubiertos. Mezkiritz (N), 1982. Fuente: Gabriel Imbuluzqueta, Grupos Etniker Euskalerria.

Es general la fabricación de cucharas, cucharones y tenedores de madera (Berganzo, Pipaón, Valdegovía-A; Amorebieta-Etxano, Gorozika, Orozko-B; Arrasate, Berastegi, Telleriarte, Zerain-G; Goizueta-N). En algunos lugares señalan que los hacían de madera de boj (Apodaca, Bernedo-A; Eugi-N); a veces algún pastor de la localidad (Mirafuentes-N). Algunos hacían mangos de cuchillo con cuernos de carnero (Oñati-G).

Otros objetos que también se fabricaban de madera eran el salero, gatzontzia (Arrasate, la zona rural de Deba-Mutriku, Zerain-G), o el salero y el cucharero (Bernedo-A). El salero de madera solía estar colgado en la chimenea, o en la ventana de la cocina si era de los antiguos de piedra (Ezkio-Itsaso-G). En algunas casas se hacían saleros elaborados en cuerno con tapón de madera, que se decoraban y llevaban las iniciales del dueño (Mélida-N). En algunos caseríos se fabricaba el almirez de madera (Amorebieta-Etxano-B; la zona rural de Deba-Mutriku (G) donde se le llama almaize). Se fabricaban en madera algunas medidas agrarias como el cuartal, imiko, y el medio cuartal, imillarme (Telleriarte-G) y el zurriago que se empleaba para golpear a los gatos (Abezia, Apodaca-A).

Se ha constatado la fabricación de cestos, otzarak, otarrak, de mimbre, zumetza, y el arreglo de culos de cestos (Gorozika, Bedarona-B; Berastegi, Oñati, Telleriarte, Zerain-G). Las cestas se realizaban con mimbres del río (Eugi-N). Se ha consignado la realización de unas fuentes llamadas kuletxiak, trenzadas con flejes de avellano o castaño que se utilizaban para servir castañas asadas (Arrasate-G).

La confección de escobas rústicas ha sido común. Así se ha recogido que se hacían escobas de palma y de berozo, brezo, aunque había escoberos que se dedicaban en exclusiva a esta labor (Abezia-A); de brezo (Pipaón-A) y Mirafuentes (N) donde llaman a esta planta biercol. En otras localidades hay constancia de la fabricación de las escobas de brezo, giñerria (Gorozika, Amorebieta-Etxano-B). Algunas personas fabricaban escobas con unas matas recogidas a orillas del río y los estropajos se obtenían reutilizando las cuerdas de esparto que servían como asas en las cajas del pescado traído de la costa (Aoiz-N).

En Beasain (G) había tres tipos de escobas, erratza, para barrer: una de ramas de brezo y mango de madera; otra que consistía en un atado de juncos, iek, sin mango; y una tercera hecha de ramas de menta atadas a un palo largo. En Hondarribia (G) se fabricaba en los propios caseríos y se denomina larratza; en Oñati (G) la que está hecha de ramas de brezo y dispone de un basto mango de madera se llama izuzkixa. En Itziar (G) itxuzkixa es la escoba con mango, hecha de malkoi-belarra o de menta o de helecho. En Aurizberri (N) y Urepele (BN) la escoba es iatsa, está hecha con la yerba de este mismo nombre[1].

Fabricación no doméstica

Algunos elementos del ajuar y el mobiliario de la cocina son de fabricación artesanal pero no doméstica.

En Agurain y en Apodaca (A), el escaño y el mobiliario de la cocina los fabricaba algún artesano local. En Bernedo (A) al carpintero se le encargaban las sillas, el escudillero y el escurreplatos y en Allo (N) los bancos, mesas y armarios eran construidos por el gremio de los carpinteros. En Ribera Alta (A) el arca de madera para guardar la sal y las tinajas, el almirez de madera, las sillas y banquetas de madera, la caponera, las cucharas y la bota de vino eran artesanales.

En Agurain y Ribera Alta (A) de fabricación artesanal no doméstica eran los pucheros, tarteras, barril, jarros, escudillas de barro y la bota de vino. En Apodaca (A) los pucheros de barro se traían de la capital, Vitoria, o también los acarreaban los vendedores que venían con caballería y tartana que además ofrecían barriles, cazuelas, ollas y tinajas. En Añana (A) un cacharrero local traía platos de barro fabricados en la vecina localidad de Navarrete (La Rioja), los cestos para “echar la colada”, almacenar o transportar cosas y las jaulas para llevar huevos. También procedían de Navarrete las tinajas, cántaros, orzas, pucheros y jarras de barro que se vendían en Viana (N) y en Apellániz (A).

Fabricando fuelle. Puente la Reina (N), 1982. Fuente: Gabriel Imbuluzqueta, Grupos Etniker Euskalerria.

En Lezama (B), en tiempos pasados, los productos de alfarería y cacharrería se compraban al quincallero que venía periódicamente por el pueblo. En Astigarraga (G) los cestos de castaño se adquirían a los artesanos en las ferias. En Oñati (G) las jarras, botijos, bota de vino y tinajas se compraban en ferias o en la ferretería del pueblo. En Allo (N) lo que no fabricaban los carpinteros locales se adquiría en Estella o en las tiendas del pueblo, también se aprovechaban las visitas de los propios fabricantes a vender su mercancía en la plaza de la localidad.

En Orozko (B) se ha consignado que se compraban en las tiendas del pueblo objetos de olleros, tales como jarras, pucheros, mantequeras, barreños y cazuelas de barro, fabricados en Ollerías (Villarreal-A). En los años cincuenta había una familia de gitanos que periódicamente acampaba con sus carromatos en el barrio de Ibarra y vendía cestos de mimbre elaborados por ellos, arreglaban paraguas y remachaban cazuelas agujereadas.

En Beasain (G) el menaje, la vajilla y los objetos de hierro solían ser comprados al herrero o al ferretero de la localidad y los de cerámica en el comercio. En Apodaca (A) eran de fabricación artesanal los hierros de la cocina y el trébede; los alambradores que venían por la localidad remendaban los calderos. En Agurain (A) y Amorebieta-Etxano (B) eran artesanales los utensilios del fogón, un vecino de esta última localidad solía hacer además sartenes y parrillas. En Goizueta (N) los artesanos locales fabricaban las parrillas de asar talos, taloburniak eta talamenteroak. En Obanos (N) el herrero local fabricaba trébedes, parrillas y tamboriles de hierro; también en Viana (N) los utensilios de hierro fueron obra de herreros locales.


 
  1. Hay otro tipo de escobas utilizadas para limpiar el horno de fabricación del pan, etc. para lo que puede consultarse: ETNIKER EUSKALERRIA, La alimentación doméstica en Vasconia. Atlas Etnográfico de Vasconia. Bilbao, 1990, pp. 98-102.