La agonia. Hiltamua

El estado que precede a la muerte en una enfermedad es lo que conocemos como agonía, término que originariamente significa lucha. Este periodo de transición entre la vida y la muerte se considera crucial ya que constituye el último rito de paso durante el que la persona cambia de estatus adquiriendo la categoría de difunto. Son muchas las prácticas y cuidados que se observan durante la agonía precisamente para que el moribundo inicie con fortuna este último viaje.

La persona que se halla en este trance es objeto de cuidados y atenciones especiales. Junto a su lecho se reúnen los familiares que le prestan los auxilios necesarios para aliviar su estado; recibe también la visita de parientes y allegados.

Ha sido una práctica muy común que en tales circunstancias le asistiera un sacerdote para administrarle los sacramentos del Viático y la Extremaunción. Estos auxilios espirituales se complementaban con otras oraciones como la Recomendación del alma y la Bendición Apostólica que otorgaba una indulgencia plenaria al enfermo.

Cuando el proceso agónico se alargaba era muy común que, en la casa del moribundo, se formara un grupo compuesto de familiares y vecinos que, en un ambiente de gran emotividad, rezaban las letanías, el rosario y otras oraciones pidiendo a Dios por la buena muerte del enfermo. De manera particular la persona que atendía al moribundo le daba a besar el crucifijo u otra imagen religiosa de su devoción.

Denominaciones

Signos físicos de agonía

El toque de agonía. Agonia-kanpaia, agoniako zeinua

Asistencia al agonizante

Rezos durante la agonía. Agoniako otoitzak

Otras prácticas religiosas. Agoniako kandela

Causas de la prolongación de la agonía

Remedios contra la prolongación de la agonía