Presencia de cuervos y otras aves. Belak, pikak karraskari

De Atlas Etnográfico de Vasconia
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Además de las rapaces nocturnas se han tenido como indicadoras de malos presagios algunas otras aves, destacando entre ellas los córvidos. Al igual que con las especies citadas en el apartado anterior, el augurio de muerte se ha interpretado tanto a partir de su canto como de su simple presencia.

En Mélida (N) se cree que es un augurio de muerte el que algún cuervo aparezca rondando la casa; así se dice: «Cuando el cuervo ronda una casa, cerca está la carne». En Bermeo (B) también se considera que esta ave anuncia la muerte. Cuando aparecía una pareja de cuervos, erroijjek, volando bajo cerca de lugares habitados, la abuela de una informante del barrio de Alboniga solía comentar: «Orreek arimie bille datoz» (Esos vienen en busca de un alma).

En Larrabetzu (B) se decía que si los cuervos daban tres vueltas alrededor de una casa, a las tres semanas fallecería alguno de sus moradores[1].

En Zerain (G) se creía que si los cuervos sobrevolaban reiteradamente un caserío graznando es que alguno de sus moradores iba a morir; si esto mismo sucedía en un barrio, el fallecido sería un vecino del mismo. Esta misma creencia se ha recogido en Getxo (B).

En Donibane-Garazi (BN) y Zuberoa creían que si un cuervo graznaba en un árbol de la huerta traería un infortunio por lo que procuraban matarlo cuanto antes. En Baigorri (BN) también asociaban a los cuervos con la muerte a causa de su color negro y sus graznidos. En Donoztiri (BN) tenían por mal presagio oírle por el lado izquierdo, ezkerretik entzun balín bada bella orroaz, marka txarra.

En Izpura (BN) se tenía por presagio de muerte no sólo los graznidos de los cuervos sino también los de las urracas[2]. En Donibane-Garazi (BN) de modo similar a Donoztiri, constituía un mal presagio que graznase la urraca, pika karraskari, y que volase hacia la izquierda.

En Durango (B) la visión de un pájaro negro próximo a la casa del que está agonizando es signo de que la muerte está próxima.

Algunos informantes de Carranza (B) tienen por presagio de muerte el que el cuco cante tres veces al lado de la casa.

En Murelaga (B) la viuda que no oyese el canto del cuco antes del primero de mayo (mes de la Virgen) podía estar segura de que estaba viviendo el último año de su vida[3].

En Eugi (N) se pensaba que cuando los pájaros se posaban en la ventana es que iba a llegar una mala noticia.

En Sojo-Ayala (A), además del canto de la lechuza, se consideraba funesto el de la babadilla o abubilla[4]. En Bedia (B) era un mal presagio que el milano sobrevolase graznando la casa del enfermo[5]. En Llodio (A) se creía algo parecido del epetxa, reyezuelo.

En Hazparne (L) se decía que deshacer el nido de una golondrina acarreaba una desgracia y que el que tocaba uno de estos pájaros caía enfermo. En Salcedo (A) si estas aves habían construido un nido en los aleros de una casa y se iban como consecuencia de que alguno de la familia trataba de rompérselo, se tomaba por presagio de muerte.

Cabe destacar por último la creencia procedente del Valle de Arratia y Elorrio (B) según la cual si una paloma volaba alrededor de una casa y después se detenía en una ventana, moriría en aquel domicilio una persona buena. La muerte de las personas de mal corazón la anunciaban ventarrones[6].


 
  1. Resurrección M.ª de AZKUE. Euskalerriaren Yakintza. Tomo I. Madrid, 1935, p. 221.
  2. Un informante de Iholdi (BN) cuenta a este respecto el siguiente proverbio: «Pikak abiatu dira, kasu beliak abiatzen badira» (¡Las urracas se han puesto en camino, ojo si los cuervos les siguen!). La explicación al mismo hay que buscarla en otros tiempos. Se solía solicitar la ayuda de las religiosas para cuidar a los enfermos y para que rezaran por ellos. Si el estado del enfermo se agravaba entonces se notificaba al sacerdote para que le administrase los últimos sacramentos. Como las religiosas vestían de hábito negro y toca blanca se les asimilaba a las urracas; tras ellas siempre cabía la posibilidad de que llegasen los cuervos, esto es, los curas vestidos totalmente de negro.
  3. William A. DOUGLASS Muerte en Murélaga. Barcelona, 1973, p. 36.
  4. Gerardo LOPEZ DE GUEREÑU. «Muerte, entierro y funerales en algunos lugares de Alava» in BISS, XXII (1978) p. 192.
  5. AEF, III (1923) p. 14.
  6. Resurrección M.ª de AZKUE. Euskalerriaren Yakintza. Tomo I. Madrid, 1935, p. 221.