Remedios para los cálculos renales, harriena

De Atlas Etnográfico de Vasconia
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Rompepiedras, pixa-belarrak

Como remedio de la arenilla y los cálculos renales se ha tomado infusión de la planta que en Muskiz (B) y Murchante (N) se conoce como rompepiedras (Lepidium latifolium) y en Carranza (B) como romperrocas. En Murchante mucha gente la cultiva en su huerta y recomiendan tomarla al tiempo de acostarse; en Carranza en ayunas durante nueve días seguidos. La ingestión de la infusión de esta planta se ha constatado asimismo en Astigarraga, Bidegoian y Oñati (G), localidades donde se ha registrado la denominación de pixa-belarrak; en Uitzi (N) se tomaba infusión de xixa-belarrra[1]; en Bidegoian las llaman también “hierbas de los franciscanos”. En Elgoibar (G) se conoce como txixa-bedarra y se toma sola o mezclada con arto-bizarrak. En Carranza también para los cálculos renales se ha utilizado la infusión de cabellos de borona.

En Zerain (G) para expulsar arenillas se cocía hierba parietaria, giltzurdin-belarra, y se tomaba por la mañana en ayunas una taza y sendas tazas antes de comer, de cenar y al acostarse. Dicen que a las 48 horas se empezaban a eliminar. En Navarra se ha recomendado tomar un vaso en ayunas de infusión de parietaria, orma-belarra, durante nueve días, se descansaba una semana y se repetía el tratamiento[2]. En Zerain para expulsar las piedras del riñón también se ha solido tomar en ayunas una taza de infusión de centaura mayor, durante nueve días seguidos.

Rompepiedras, pixa-belarra. Fuente: Dioscórides. Pedacio Dioscórides Anazarbeo, acerca de la materia medicinal y de los venenos mortíferos: edición de 1566. Madrid: Fundación de Ciencias de la Salud, 1999.

Cebolla

En Arratia (B) recogió Azkue a comienzos del s. XX un preparado para curar los cálculos renales o mal de piedra, arriena. Había que desmenuzar en vino blanco una cebolla, se partía un rábano, se hacía harina con seis granos de maíz y se les echaba encima unas gotas de limón. Se cocía todo y de vez en cuando se bebía un poco de este vino durante veinticuatro horas[3].

En Elgoibar (G) se toma caldo de cebollas. La fórmula recogida consiste en partir en cuatro trozos una cebolla y cocerla en dos litros de agua hasta que merme a la mitad. Se toma frío en ayunas durante cuatro días a razón de un cuarto de litro por día. En Garagarza (G) se tomaba cebolla, cruda o cocida, y también el caldo de ella. La costumbre de comer cebolla cruda se ha consignado igualmente en Amorebieta-Etxano (B).

En Apodaca (A) para mejorar el riñón se recomendaba comer borraja y en Muskiz (B) comer níscalo. En Murchante (N) para el mal de riñones se ponían unos pegados con forma de riñón que fueron muy populares en los años cuarenta y cincuenta y la dificultad de orinar o mal de orina decían que se pasaba orinando sobre matas de malvas.


 
  1. José Mª IRIBARREN. Batiburrillo navarro: anecdotario popular pintoresco. Pamplona: 1972, p. 237.
  2. Margarita FERNÁNDEZ. “Medicina popular navarra” in Zainak. Cuadernos de Antropología-Etnografía, XIV (1997) p. 33.
  3. Resurrección Mª de AZKUE. Euskalerriaren Yakintza. Tomo IV. Madrid: 1947, pp. 223-224.