Riego

En el apartado dedicado a la escarda se han constatado varias prácticas de riego previas destinadas a acondicionar la tierra.

En Bernedo (A) antes no se regaban las patatas de las fincas; actualmente a lo largo del verano, si resulta poco lluvioso, se les proporcionan unos riegos por aspersión con un equipo de tubos que una vez nacida la patata se distribuye por toda la finca.

En Apellániz (A) el riego se hacía a renque, si bien se podía intercambiar entre vecinos, pudiéndose efectuar todos los días, excepto domingos y fiestas de guardar, durante doce horas cada turno y siendo posible también regar de noche.

En Muez (N) algunos vecinos se asociaron cuando el pueblo aún no tenía agua canalizada y aprovecharon la de un manantial situado en la finca de Elza que antes servía de fuente. El dueño del manantial cedió su uso y el resto las conducciones y canalizaciones, de 2 metros de profundidad, y el depósito de unos 100 m3. Para el disfrute de la misma entre los socios se firmaron posteriormente unos estatutos y se comenzó a llevar un libro de cuentas. En las normas se pusieron turnos de riego por persona y semana y el consumo se contabilizaba por unos contadores.

En Bedarona (B) a todas las hortalizas en época de mucho calor o sequía se les echaba agua con un bote, tanga. El agua se traía del pozo. Hoy en día se riega con regadores o mangueras con agua corriente.

Actual sistema de riego. Argandoña (A), 2003. Fuente: Juan José Galdos, Grupos Etniker Euskalerria.