Ritos al finalizar el tejado. Monjorra, bizkar-festa

Cuando la construcción de una casa se remata con la colocación de la cubierta –dicho popularmente cuando se “echa el tejado”–, se coloca enhiesta en el caballete o gallur sobre la fachada una rama, un manojo de flores o una bandera. Esta colocación va siempre unida a una comida o cena que paga el propietario de la casa y en la que son comensales los que han participado en su construcción. Esta costumbre es general en todo el territorio de Vasconia. Tanto la señal del remate del tejado como la comida que se celebra en esta ocasión recibe diversas denominaciones como iremos anotando seguidamente[1].

En Donoztiri y Heleta (BN) colocaban en la cumbrera un manojo de flores, lili-lore, que se interpretaba como el aviso para la cena a la que invitaba el propietario a cuantos habían intervenido en la construcción. En Ainhoa (L) se colocaba un ramo de laurel o de acebo al que llamaban buketa. En Liginaga (Z) el manojo de ramas y de flores, colocado en la cumbrera recibía este mismo nombre genérico de buketa.

En Urepele y en Iholdi (BN) colocaban en el caballete, etxe piñuna, una rama de laurel, erramia, y una bandera. Era el anuncio de la bizkarfesta o “celebración del caballete” que consistía en una cena bendecida por el cura del pueblo y en la que eran comensales los constructores. Este mismo nombre de bizkarbesta o bizkarfesta recibía la cena de culminación del techo en Aurizberri (N) donde se colocaba una cruz, en Arraioz (N), donde ponían una rama verde de espino y en AriaValle de Aezkoa (N).

En Aoiz e Izal (N) colocaban una rama de boj; en Goizueta (N) una rama de fresno y en Izurdiaga (N), una de laurel.

En Andagoia y Gorriti (N) colocaban en el caballete una bandera y hacían colgar sobre la fachada dos palanquetas de hierro que daban sonidos de diferente tono. Golpeándolos con un cincel a modo de repique, anunciaban a los vecinos la cena que tendría lugar y a la que llamaban galdor-pesta. En Osinaga, Valle de Juslapeña y Ezkurra (N) recibía la misma denominación dado que al caballete le denominan galdor. En esta última localidad al colocar las vigas paralelas sobre la cumbrera los carpinteros bailaban sobre ellas.

Ramo de laurel en el gailur, caballete, a la culminación del tejado. Iurreta (B), 2005. Fuente: Rosa M.ª Ardanza, Grupos Etniker Euskalerria.

En Moreda (A), al echar el tejado, los carpinteros gritaban: “¡Aguas fuera!” y colocaban una bandera o una tela en la cubierta.

En Lodosa (N) es la bandera la que recibe el nombre de “aguas afuera”, y “corrobra” la comida con la que se celebra la culminación del tejado.

La colocación de una bandera o de una tela en lo más alto del tejado se ha constatado también en Mezkiritz, Obanos y Viana (N). En Sangüesa (N) colocaban la bandera nacional o bien un paño blanco; posteriormente este símbolo fue sustituido por una rama de árbol, la enramada. En Viana (N) a la cena que invitaba el amo de la casa se le denomina robla o robra.

En Luzaide/Valcarlos (N) al terminar la cubierta colocaban una rama verde y festejaban con una comida denominada urriamau. En Elorz (N) izaban en lo más alto de la cubierta una bandera blanca y hacían una merienda los propietarios y los que estaban construyendo la casa, la leala. En Mélida (N) colocaban una figura de gallo y a la cena consiguiente le llamaban la leada.

En Urzainki (N), así como en Bigüezal y Navascués (N) la cena de culminación del tejado recibe el nombre de kulikadera. En Romanzado y Urraúl Bajo (N) asistían a esta cena además de los trabajadores los familiares y parientes del dueño de la casa.

En San Román de San Millán (A) colocaban en el gallur de la cubierta una rama generalmente de laurel pero también podía ser de fresno o de chopo. En Agurain (A) la rama de árbol con hojas clavada en el vuelo del tejado a la altura del gallur anunciaba la meriendacena de todos los intervinientes en la construcción y el agradecimiento a Dios por no haber sufrido accidente alguno durante ella.

En Ribera Alta (A) el ramo que se ponía era de encina, de roble o de otro árbol en la zona del tejado denominada gorrión. A continuación venía la cena y el pago de los trabajos realizados. En Abezia, Apodaca, Bernedo y Zuia (A) se colocaba también una rama de árbol en el gallur o cumbrera de la casa; en Añana (A) lo mismo que en Améscoa (N), últimamente una rama de olivo.

En Aoiz (N) colocaban una rama de boj o un pequeño mástil con una bandera. Así se anunciaba al vecindario que la casa había quedado cubierta y que no había ocurrido desgracia alguna durante su construcción. En la comida que se celebraba con esta ocasión y que recibía el nombre de pokatero, participaban la familia que iba a habitar la casa, los parientes y los constructores. Esta costumbre pervivió hasta mediados del siglo XX.

En Deba, Itziar, Motriko (G), Abadiño, Ajangiz, Ajuria, Amorebieta-Etxano, Bedarona, Busturia, Bermeo, Durango, Gautegiz-Arteaga, Kortezubi, Nabarniz, Orozko, Plentzia y Zeanuri (B) se acostumbra colocar en el caballete o gallur por el lado de la fachada una rama de laurel a la que se llama montzorra o monjjorra; en algunas localidades este mismo nombre recibe la merienda o cena con la que se celebra la finalización del tejado. En Ajuria (B) indican que aunque lo normal era poner una rama de laurel, en ocasiones también se colocaba una rama de fresno, leizarra.

En Oñati (G) al ramo que se colocaba en el gallur se ataban en forma de cruz un cuchillo y un tenedor y entre ambos se ponía una bota de vino simbolizando con todo la cena que se celebraría con esta ocasión. En Elosua (G) esta cena recibía el nombre de tella-afarixa.

En Ataun (G) así como en Beasain, Telleriarte y Zerain (G), esta rama de laurel sobre el frontispicio del caballete se denomina trapala igual que la merienda o cena que se celebra con tal motivo.

En el Valle de Carranza (B) se ponía el ramo en la parte delantera de la casa cuando se había colocado hasta la última teja. El ramo era de remolorio o laurel y, más a menudo, de zarramasco o acebo. Los informantes piensan que se utilizaban estas especies porque ambas son de hoja perenne y el ramo debía tener hoja y algunas casas se concluían en el período frío. Sobre el tejado permanecía mucho tiempo. La cena de celebración recibe el nombre de jera, nombre con el que se le conoce también en Trapagaran y en Portugalete (B).

En Lezaun (N) era al finalizar la construcción de una casa cuando se les daba a los albañiles y zarramplines, peones de la construcción o aprendices, el albornoque que consistía en una comida.

En Allo (N) pervive la costumbre de obsequiar con una comida a cuantos han participado en la construcción de la casa.

En Apellániz (A) al terminar la edificación de una nueva casa antaño fue costumbre, poner en el tejado una rama verde y con este motivo daban a los que habían trabajado en su construcción una comida o cena. Al ir a vivir al nuevo domicilio lo bendecía el cura.

En Moreda (A) no se practica ningún rito especial, no obstante se dice el siguiente refrán sobre la vivienda: “La casa puesta, la cruz en la puerta”.


 
  1. Sobre esta cena ritual al rematar el tejado de la casa se trató extensamente en un tomo anterior de este Atlas dedicado a La Alimentación doméstica en Vasconia, Bilbao, 1990, pp 461-465.