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Significacion juridica de los caminos mortuorios

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Los antecedentes remotos del camino funerario -nos dice este autor- habría que buscarlos en el derecho romano donde existía la servidumbre ''iter ad sepulcrum, ''reconocida en favor de quien siendo dueño de una tumba no tenía sin embargo camino para poder llegar hasta ella. Para resolver la situación, al propietario del sepulcro se le proporcionaba el acceso por el campo en el que estaba emplazado, reconociéndole el derecho de paso que debía acatar el dueño del terreno. Ello era consecuencia de la adscripción de la tumba a la familia. En este derecho de paso hay que situar un precedente lejano al nuestro, aunque esta práctica es opuesta a la observada en el País Vasco donde la tumba sigue de ordinario la suerte de la casa y, en su caso, se traspasa el dominio conjuntamente<ref>En el valle del Baztan y en comarcas vecinas de organización social semejante, debió imperar el principio de que en los supuestos en que el patrimonio fuera enajenado a título oneroso, vendida la casa se entendía vendida también la tumba correspondiente. Bonifacio de ECHEGARAY. “Transmisión conjunta de la casa y de la tumba” in ''Los ritos funerarios en el derecho consuetudinario de Navarra''. Pamplona, 1951, pp. 39-46.</ref>.
En las primeras décadas del siglo actual y mucho tiempo después se ha podido constatar la creencia de la gente que por el paso del cadáver o de la cruz que le acompañaba, nacía una servidumbre de camino, que tenía además la consideración de camino público «que muy bien pudiera llamarse ''iter ad sepulcrum, ''aunque no le convenga esta denominación con el sentido y contenido que en Roma tuvo»<ref>Bonifacio de ECHEGARAY. “Significación jurídica de algunos ritos funerarios del País Vasco” in RIEV, XVI (1925) p. 207.</ref>.
La práctica de utilizar los caminos funerarios se ha recogido en nuestras investigaciones de campo en numerosas localidades de población dispersa tanto del País Vasco continental como peninsular. En las localidades de población concentrada y en los propios núcleos urbanos de aquéllas no existían, si bien en ocasiones se observan rastros de rutas funerarias y generalmente los recorridos coincidían con los que cada familia llevaba para ir a la iglesia.  [[File:FIGURA.png|RTENOTITLE_FIGURA]]
Los caminos funerarios respondían a las características de ser caminos fijos e invariables, de carácter público, lo que hacía que se transitara por ellos sin que nadie pudiera impedirlo. Se les tuvo un respeto religioso, tenían un carácter sagrado ya que estaban destinados al paso de los cuerpos de los difuntos, la cruz, los cortejos fúnebres, siendo también el recorrido utilizado para las rogativas y otras procesiones. El respeto debido al camino obligaba a que en ocasiones el cadáver saliera no por la puerta principal de la casa sino por una accesoria porque desde ese punto precisamente arrancaba el camino.
La forma más contundente de evitar la creación de la servidumbre de camino era impedir el paso por una propiedad privada. Existían, y así se ha recogido, otros medios de evitar la creación de tal servidumbre. En Kortezubi (B) y Elgoibar (G), si la comitiva se veía obligada a transitar por una heredad particular, se evitaba la servidumbre portando el dueño del terreno la cruz que encabezaba el cortejo mientras la comitiva pasaba por su propiedad. En Aramaio (A) se obviaba la situación mediante el acuerdo expreso con el propietario del terreno para pasar excepcionalmente en esa única ocasión. La fórmula empleada era ''«Gaurko bakarrik, deretxoa galdu barik» ''(sólo por esta vez, sin perder ningún derecho). Otras veces, como se ha recogido en Lemoiz (B), cuando por el mal estado del camino había que modificar la ruta en un tramo, se solicitaba permiso del dueño para evitar la constitución de la servidumbre de paso. Otro supuesto recogido en la comarca de Urola-Kosta era que si el cortejo debía pasar por un terreno cercado, el propietario o persona delegada por él, procediera a abrir los portillos de entrada y volver a cerrarlos una vez que la comitiva hubiera pasado<ref>Bonifacio de ECHEGARAY. “Significación jurídica de algunos ritos funerarios del País Vasco” in RIEV, XVI (1925) p. 217.</ref>.
 
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Había localidades en que el desvío circunstancial de la ruta, generalmente por el mal estado del camino, invadiendo una propiedad privada no creaba servidumbre de paso, tal como se ha recogido en Carranza (B), Zerain (G) y Azkaine (L). En el siglo pasado las Constituciones Sinodales de Vitoria de 1885 dispusieron que no podía negarse el paso por las tierras inmediatas al camino cuando éste se hallare intransitable, si bien se debía de avisar previamente al propietario si la urgencia lo permitía y el hecho de pasar no creaba servidumbre<ref>''Decretos y Constituciones del Sínodo Diocesano de Vitoria''. Vitoria, 1885, pp. 137-138.</ref>.
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