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Valor del noviazgo y su ruptura

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En algunas poblaciones se tomaba como punto de referencia para considerar que un noviazgo era serio el cumplimiento del servicio militar; a los escarceos previos no se les daba importancia.
En Ribera Alta (A) las familias no prestaban demasiada atención a las relaciones iniciadas en la adolescencia. Sólo las aceptaban cuando persistían hasta que el chico regresaba del ser-servicio militar y se aseguraba un porvenir en el pueblo o fuera de él; entonces eran reconocidas dejando entrar a los novios en casa. La ruptura de relaciones antes del servicio militar no producía grandes traumas.
vicio militar y se aseguraba un porvenir en el pueblo o fuera de él; entonces eran reconocidas dejando entrar a los novios en casa. La ruptura de relaciones antes del servicio militar no producía grandes traumas.  En Gatzaga (G) el noviazgo también se hacía público una vez cumplido el servicio militar. A partir de ese momento los novios, que habían mantenido en secreto sus relaciones, se manifestaban públicamente como tal pareja, acudiendo a ciertas romerías con la intención expresa de dar publicidad a su compromisoscompromiso<ref>Pedro Mª ARANEGUI. ''Gatzaga: una aproximación a la vida de Salinas de Léniz a comienzos del siglo XX. ''San Sebastián, 1986, p. 129.</ref>.
La ruptura de un noviazgo llevaba a menudo a que las familias tornaran partido por sus respectivos hijos creando enfrentamientos entre ellas.
En Bernedo (A) se tomaba como norma que el noviazgo durase dos años. Cuando transcurrido el primero se daban por terminadas las relaciones, surgían críticas y comentarios desfavorables que hacían que también las familias rompieran el trato mutuo. Si la ruptura acaecía en fase más avanzada se miraba mal a la chica.
En Beasain (G) la existencia de un noviazgo    {| style="border-spacing:0;margin:auto;width:0.605cm;"|- style="border:none;padding-top:0cm;padding-bottom:0cm;padding-left:5.602cm;padding-right:9.354cm;"|| 419 |-|}<sup>3 </sup>Ibidem, p. 129.  estable tenía su valor e importancia puesto que presumía un próximo matrimonio y tranquilizaba a los padres, temerosos siempre de que algún hijo o hija se les quedara soltero. Cuando se producía una ruptura de relaciones tras algunos años de noviazgo cada familia tomaba partido por su hijo y se enfriaba el trato mantenido.
En Bidegoian (G) en la década de los cincuenta la ruptura de un noviazgo daba lugar a habladurías y al distanciamiento de las familias.
En Zerain (G) cuando concluían unas relaciones no se hacían públicos los motivos personales de la ruptura. Si el noviazgo había durado un tiempo las familias se distanciaban. Los siguientes versos recogidos en 1954 hacen referencia a una ruptura:
:''Ezkongai aldi luze, '':''kariño otza '':''badegu naiko endredoa '':''amabost illabete pasata '':''auxe da parederoa. ''
:(Tras largo tiempo de noviazgo, / frío el cariño. / ¡Vaya enredo el que tenemos! / Han pasado ya quince meses / y éste es nuestro paradero.)
En Viana (N) no se daba demasiada importancia a la ruptura del noviazgo si éste había sido corto pero cuando llevaban algunos años los familiares y los propios novios tardaban mucho en volver a hablarse.
En Allo (N) la ruptura de relaciones era motivo de disgusto para las familias afectadas, pero generalmente la cosa no pasaba a mayores, la vida continuaba con normalidad y los novios volvían a integrarse en sus respectivas cuadrillas de amigos.
Cuando una pareja rompía sus relaciones después de un cierto tiempo de noviazgo, en algunas zonas vascófonas, fundamentalmente de Bizkaia y de Gipuzkoa, la persona que se creía ofendida encargaba a un ''bertsolari ''que compusiese varios versos en los que se relatasen los hechos ocurridos y los motivos por los que había tenido lugar la ruptura. Estas coplas recibían el nombre de ''ezkontza galdutakoak ''y se sacaban impresas en una hoja en la que constaba el nombre de la imprenta pero no el del autor. El ''bertsolari ''cobraba una buena cantidad por su labor y las hojas se vendían a buen precio. Los vecinos de la localidad donde había acontecido la ruptura o los de los pueblos circundantes compraban las hojas por morbo; las personas de poblaciones alejadas, que no conocían a los implicados, las adquirían cuando los versos reflejaban ingenio y una cierta calidad literaria. De este modo la parte que se creía más dañada veía resarcida su ofensa. Pero había ocasiones en que la persona aludida en los versos respondía sacando a su vez otros en los que exponía sus razones<ref name="ftn4">Bastantes de estos versos han sido recopilados y publicados. Así en la colección Auspoa dirigida por Antonio Zavala se puede consultar: ''Ezkontza galdutako bertsoak. ''. San Sebastián, 1962. En las recopilaciones de algunos bertsolaris afamados también se recogen composiciones de este tipo. </ref> </sup>.
La ruptura fue la causa que motivó algunos casos de soltería (Valdegovía-A). Esto era tanto más acusado cuanto mayor hubiera sido el tiempo de noviazgo y solía afectar en mayor medida a la chica. Así, en Bidegoian (G) la tensión creada hacía que la muchacha se replegara en casa lo que a veces motivaba que quedase soltera. Algunas rupturas de noviazgo también daban lugar a vocaciones religiosas (Bidegoian, Zerain-G; Viana-N). En Viana había chicas que vivían esta situación que marchaban a servir a la capital con la intención de buscar otro novio, pues en el pueblo les resultaba más difícil.
Hoy en día se considera más habitual que se rompan noviazgos y ello no es causa de tantos problemas como antaño por lo que cada uno de los componentes trata de rehacer su vida por separado (Amézaga de Zuya, Bernedo-A; Abadiano, Gorozika-B). En Bidegoian (G) precisan que la ruptura no tiene excesiva repercusión social mientras la pareja no haya fijado la fecha de matrimonio.
 
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|| NOVIAZGO
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En cuanto a las causas que motivaban la ruptura de un noviazgo, en Elosua (G) consideraban que debían ser graves. Entre las diversas razones estaban no comprenderse bien, tener caracteres diferentes, no encontrarse a gusto (Mendiola-A) o aburrirse (Goizueta-N).
En Allo y en San Martín de Unx (N) constatan que había mozos que ante su marcha al servicio militar encargaban a un amigo de confianza el acompañamiento y custodia de su novia, temerosos de poder perderla antes de su regreso. Los informantes advierten "que si ella era buena y formal ya sabía cuidarse sola", pero en algunos casos la confianza depositada en el amigo no era correspondida.
Las imposiciones familiares también conllevaban rupturas (Allo-N). En Goizueta (N) reconocen igualmente la importancia de las maquinaciones de los padres. Los progenitores, que en ocasiones eran muy interesados, hacían que se rompieran noviazgos por desa- venencias desavenencias económicas (Viana-N).
En Lemoiz (B) era más usual que fuera el novio quien rompiera el noviazgo, a menudo por haber entablado una nueva relación. De ahí que las amigas de la chica tratasen de arreglar el conflicto conversando con ambas partes. En Viana (N) también era más común que fuera el novio quien rompiera las relaciones.
Con motivo de la disolución de la pareja en algunas localidades era costumbre que los novios se devolviesen las fotos, cartas, pañuelos y demás regalos (Artajona, Viana-N). En Bermeo (B) esta devolución se hacía directamente o a través de un tercero.
En Amézaga de Zuya (A) el único procedimiento para romper una relación consistía en decírselo al otro. En Mendiola (A) se le parti-    Fig. 163. Poemas populares amorosos. Colección Auspoa. 1976.  cipaba participaba de palabra a la pareja que el noviazgo había acabado.
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