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Quema de hierbas el dia de San Juan

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En Aria, Valle de Aezkoa (N), en los años ochenta, la víspera de San Juan por la tarde se recogían hierbas con las que se formaba un fajo, ''fajua''. Las hierbas escogidas en esta ocasión eran ''mirula'', hinojo; ''palmariazkua'', malvavisco; ''ezpata'', espadaña; y ''atxunbelarra ''(una planta olorosa parecida a la menta). En algunos casos también incluían rosas. Algunas amas de casa este día pasaban por todas las habitaciones de la vivienda con una sartén vieja, ''kazua'', en la que ponían carbón ardiente y el manojo de hierbas de San Juan. Ante cada estancia pronunciaban estas palabras: ''Gaixtoa kanpora, ona barnera ''(que salga el mal, que entre el bien).
En Nabarniz (B) la víspera de San Juan se preparaba un ramo conocido como ''Doniñekargie'', la ''carga ''de San Juan, compuesta por ''trugoi-bedarrak'', milenrama (que se encontraba por todas partes); ''sorgin-bedarrak'', planta silvestre que salía en la maleza; ''San Juan idea'', helecho de San Juan; ''larrosak'', rosas; ''astalarrosak'', rosas silvestres; ''andrainak'', endrinas; ''zintura-bedarrak–pintanoa–'', pulmonaria; ''marabilek'', margarita; etc. Para que el ramillete quedara más florido le añadían también lirios cultivados en casa y alguna otra flor. Al día siguiente se iba con la ''carga ''a la iglesia para que recibiera la bendición del cura. Algunos informantes puntualizan que colocaban un trozo de esta ''carga de San Juan ''en todas las puertas del caserío.
 
Cuando estallaba una tormenta con gran aparato eléctrico se tomaba un pedazo de la ''carga'', se colocaba en la pala del carbón y se quemaba a la entrada de la casa<ref>Segundo OAR-ARTETA. “Doniane kargea eta San Juan sua” in ''Etniker''. Núm. 13 (2004) pp.127-135.</ref>. Esto mismo se practicaba en Bedarona (B).
 
[[File:FIGURA.png|RTENOTITLE_FIGURA]]
 
En Aia (G), según se consignó en los primeros decenios del siglo XX, cuando tronaba y relampagueaba, se ponían brasas en una pala de hierro de hacer talo, en el portal de la casa, y luego se echaban en ella las yerbas, claveles, ramas de cerezo y demás plantas secas bendecidas el día de San Juan. Cuando éstas se quemaban, para protegerse de los rayos se ahumaban y bendecían con el humo que despedían, la cocina, las habitaciones, la cuadra y todos los rincones de la casa<ref>LEF. Recogido por Jon Iruretagoyena.</ref>. Una costumbre similar se ha recogido en Axpe (B).
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