Celebraciones de dos días

De Atlas Etnográfico de Vasconia
Saltar a: navegación, buscar

En muchos lugares la norma es que las celebraciones se extiendan al día de la boda y al siguiente (Carranza-B; Arberatze-Zilhekoa, Donibane-Garazi, Donoztiri, Ibarla, Lekunberri-BN; Amezketa, Arrasate, Beasain, Mendaro[1], Oñati[2], Orexa[3], Telleriarte, Zestona[4]-G; Hazparne-L; Aoiz, Castejón[5], Izal, Lekunberri, Lezaun, San Martín de Unx, Uztarroz, Valcarlos-N; Barkoxe-Z). Hasta los años 30, según datos de las encuestas de Arrasate y Telleriarte (G), se consideraba que la celebración durante dos días era propio de casas pudientes. En Beasain (G) indican explícitamente que el día elegido para la celebración de la boda era el sábado, y los invitados permanecían en casa también el domingo entero.

En muchas ocasiones coincide que es en el banquete del segundo día cuando la recién casada sirve por primera vez la mesa (Donibane Garazi-BN; Amezketa-G y Uztarroz-N).

En Carranza (B), por ejemplo, el banquete de boda duraba todo el día. Los invitados que venían de lejos se quedaban a dormir en la casa. Si no había camas suficientes los miembros de menor rango de la familia doméstica se las dejaban a los convidados por lo que dormían sobre un colchón en el suelo o se iban al caserío de algún vecino. A veces los invitados pasaban la noche en casas del pueblo de otros familiares. Se acostumbraba dar las sobras a los familiares cuando el día de la boda se marchaban.

En Donoztiri (BN), si bien antaño la duración normal de las celebraciones era de dos días, ya en los años cuarenta quedaron en desuso por demasiado largas. Tras la comida del día de boda, aparte de los invitados, los muchachos jóvenes de los contornos, ahualtzaileak, solían acudir a la cena. El segundo día eran los mismos recién casados los que servían a los comensales.

En Huarte-Hiri (BN) las fiestas que se celebraban con ocasión del matrimonio recibían el nombre de ezteiak. Al día siguiente del casamiento se ofrecía otro banquete para todos aquéllos que hubieran tomado parte en los preparativos y en la atención del banquete de bodas. También se tuvo la costumbre antiguamente de celebrar a los quince días del casamiento una comida en la casa que había dejado el cónyuge adventicio con ocasión de la visita que hacían a ella los recién casados. Esta costumbre se conocía con los nombres de sarjargia, esposen sarjalgia y ezkonondoko bazkaria[6].

En Izurdiaga (N) se celebraba la tornaboda al día siguiente de la boda. Era una comida familiar sin asistencia de los vecinos. Dejó de celebrarse a raíz de la última guerra civil (1936).

En Valcarlos (N) el primer día de la celebración organizaban el gran banquete, y al siguiente se ofrecía el agasajo a los sirvientes del día anterior[7].

Durante las primeras décadas del siglo, en Maule y Urdiñarbe (Z)[8], en las ocasiones en que la celebración sólo duraba dos días, todos los comensales invitados, familiares o no, se quedaban a dormir en la casa del matrimonio hasta la cena del día siguiente. Conforme han ido avanzando los años solamente se ha conservado esta costumbre en las casas pudientes del Alto Soule.


 
  1. EAM, 1901 (Arch. CSIC. Barcelona) IIDh9.
  2. EAM, 1901 (Arch. CSIC. Barcelona) IIDh9.
  3. LATXAGA. “Orexa erria etnologia aldetik” in AEF, XXV (1973-1974) p. 341.
  4. EAM, 1901 (Arch. CSIC. Barcelona) IIDh9.
  5. EAM, 1901 (Arch. CSIC. Barcelona) IIDh9.
  6. José Miguel de BARANDIARAN. “Matériaux pour une étude du peuple Basque: A Uhart-Mixe” in lkuska. Nº 6-7 (1947) pp. 172-173.
  7. José Mª SATRUSTEGUI. Euskaldunen seksu bideak. Oñati, 1975, p. 116.
  8. Pierre APHECEIX. “Au Pays de Soule. La Noce” in Bulletin du Musée Basque. Tomo VII. Nº 1-2 (1930) p. 7.