Introducción

De Atlas Etnográfico de Vasconia
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La obra que el lector tiene en sus manos dedicada al estudio de la Medicina Popular ha de encuadrarse en el conjunto de los volúmenes que componen el Atlas Etnográfico de Vasconia cuya pretensión es el registro sistemático de los hechos que configuran su cultura tradicional. Dentro de este proyecto se han publicado anteriormente los dedicados a La Alimentación Doméstica (1990, reedición 1999), Juegos Infantiles (1993, reedición prevista 2005), Ritos Funerarios (1995), Ritos del Nacimiento al Matrimonio (1998) y Ganadería y Pastoreo (2001).

En la parte introductoria de cada uno de los volúmenes editados aparece expuesta la planificación del Atlas Etnográfico, así como la metodología seguida tanto en la investigación de campo como en el ulterior proceso de elaboración de los materiales recogidos. Habida cuenta de que cada tomo constituye una unidad, expondremos de nuevo algunos de los conceptos desarrollados anteriormente.

La propuesta de un Atlas Etnográfico

El renombrado investigador José Miguel de Barandiaran (1889-1991), que desde los años veinte venía trabajando en la etnografía vasca, presentó en el I Congreso Nacional de Artes y Costumbres Populares (Zaragoza, 1968) una comunicación titulada Bosquejo de un Atlas Etnográfico del Pueblo Vasco[1]. En ella realizaba un inventario de las investigaciones etnográficas llevadas a cabo hasta entonces en el área vasca y ofrecía un balance crítico señalando las insuficiencias y las deficiencias más importantes que observaba en este campo.

Al año siguiente, en las V Jornadas de Estudios Folklóricos Aragoneses (Zaragoza, 1969) presentó una nueva ponencia titulada Criterios generales para una investigación etnográfica de los Pueblos Pirenaicos[2]. Esta ponencia iba acompañada de un cuestionario etnográfico remodelado conforme al plan que la Conferencia de Etnología Europea formuló en 1965.

Los puntos programáticos expuestos en estas dos comunicaciones eran los siguientes:

1. En muchas de nuestras publicaciones etnográficas el material recogido es exclusivamente el que la tradición popular ha hecho llegar hasta nosotros. Pero nuestra cultura presente no es sólo el conjunto de las vivencias que nos vienen de las fases pretéritas del proceso histórico de nuestro pueblo, sino también las nuevas vivencias que advienen de los cuatro puntos cardinales y son aceptadas por la comunidad vasca donde efectuamos nuestros sondeos.
2. Una gran parte de nuestros estudios y publicaciones está formada por descripciones estáticas y casi exclusivamente morfológicas de los hechos. Sus autores tomaron del complejo cultural unos materiales y los presentaron como datos puros, imitando en esto al naturalista que aísla y describe los hechos de su especialidad. Pero mientras éstos tienen por sí mismos una significación, aquéllos —los hechos culturales— son signos que nos remiten a unas neutralidades diferentes de la del observador. Es, pues, un error el desintegrarlos, el sustantivarlos y manipular con ellos como hacía el naturalista en su laboratorio con los suyos. Al aislarlos de su contexto humano y objetivarlos los privamos de su auténtica realidad.
3. No podemos aprehender la cultura con sólo observar los símbolos, sino viviendo la realidad a la que éstos se refieren en contacto con los hombres que actúan en relación con el medio y con sus semejantes. En etnología no es adecuadamente inteligible lo que no ha sido vivido.
4. La descripción del objeto no debe ser, por lo tanto, puramente estática. En una sociedad, en un pueblo, cada elemento interviene no sólo por sus características físicas —dimensiones, peso, volumen, color—, sino también porque tiene una significación, porque sugiere gestos, conductas, modos de vida, porque se halla humanizado y comporta una significación cultural. Su visión evoca gestos de quienes lo han fabricado y de los que lo utilizan. Es signo visible de un mundo de intenciones, de nociones y de ideas que los hombres cultivan en torno a ellos. Así pues en los estudios etnológicos, como en los históricos, no debemos perder de vista la primacía de lo invisible como criterio de interpretación.
5. En nuestras publicaciones debemos consignar el índice de vitalidad del material registrado o el grado de aceptación que tiene en el pueblo y así mismo hay que indicar la extensión o área que los elementos de cultura cubren dentro del país o más allá.
6. Existen en el País Vasco muchas zonas que no han sido estudiadas todavía por ningún etnógrafo. En éstas y en otras, el contacto con el maquinismo está haciendo desaparecer los modos de existencia tradicionales. Nos debe interesar el fenómeno del maquinismo, pero también las fases anteriores del proceso.
7. Una labor apenas ensayada es la de describir el proceso de la aculturación de los individuos más castizos y mejor modelados por el saber popular en cada comarca. Para completar el conocimiento de un pueblo interesa entender cómo los elementos de su cultura han ido modelando aquellas personas cuyo comportamiento personal las acusa marcadamente.
8. Por todo lo dicho, creemos urgente que se lleve a cabo una labor metódica mediante equipos bien formados en la técnica de la investigación etnográfica. Hay que organizar pues en Vasconia rebuscas sistemáticas en forma de sondeos que deberán ser realizadas en localidades situadas en todas las comarcas, hasta tener de cada una de éstas una monografía que comprenda los temas fundamentales de la vida cultural de sus habitantes.

El proyecto Etniker

No es difícil comprender las dificultades prácticas que entrañaba la elaboración de un Atlas etnográfico aunque en medios restringidos se hubiera creado un ambiente favorable a su realización. Era necesaria la elaboración de numerosas monografías etnográficas representativas de las diversas regiones y comarcas y para ello se precisaba formar un cuerpo de colaboradores distribuidos por toda el área que abarcara el Atlas.

Tan ambicioso programa se materializó en el Proyecto Etniker que trata de estudiar el sistema de normas, estructuras y funciones que han caracterizado el modo de vida en el área que tradicionalmente ha sido denominada Euskal Herria o Vasconia.

La prosecución de este objetivo en una área tan extensa y tan diversa requería una estructuración regional. A estos efectos, por iniciativa de Barandiaran y comenzando por Navarra, en cuya Universidad regentaba la cátedra de Etnología Vasca, se fueron creando equipos de investigación etnográfica denominados Grupos Etniker que quedaron adscritos a instituciones existentes en cada uno de los territorios históricos de Vasconia. Así el grupo Etniker de Navarra se vinculó al Departamento de Arqueología de la Universidad de Navarra (1969); el de Gipuzkoa, a la Sociedad de Ciencias Aranzadi de San Sebastián (1972); el de Bizkaia, al Departamento de Etnografía del Instituto Labayru de Bilbao (1973); el de Álava, a la Sociedad Iradier de Vitoria primeramente (1973) y posteriormente al Seminario Alavés de Etnografía. El grupo Etniker de Iparralde —que comprende el territorio vasco del Departamento Francés de los Pirineos Atlánticos— se formó en 1986 vinculado a la Association Lauburu de Bayonne. Tales grupos de trabajo están compuestos por miembros de formación universitaria que han realizado cursos de metodología etnográfica para investigación de campo. Cada uno de estos grupos cuenta con varios colaboradores coordinados por un responsable del grupo regional.

El 5 de junio de 1976 tuvo lugar en el Santuario de Aralar (N) la primera reunión conjunta de los grupos Etniker y en su Libro de Actas, D. José Miguel de Barandiaran definió el proyecto con estas palabras:

«Etniker es un término que significa ‘investigación étnica’. En nuestro caso es el estudio de la cultura tradicional del pueblo vasco y del proceso de su evolución contemporánea. Aunque se trata de una tarea iniciada allá por el año 1921 en Vitoria, podemos decir que con el nombre actual y con nuevo método empezó el año 1964, como complemento de la cátedra de Etnología Vasca que funciona en la Universidad de Navarra gracias a la protección de la ‘Institución Príncipe de Viana’»[3].

Estrategia etnográfica

La estrategia adoptada por los Grupos Etniker en sus investigaciones etnográficas se basa en los siguientes puntos:

1. La investigación en la localidad escogida para ser encuestada la lleva a cabo un colaborador residente en ella o vinculado a ella por lazos familiares. Esta condición posibilita la relación con los informantes locales, así como el acceso al mundo interior de éstos.
2. Se trata de dar a conocer la vida de un pueblo o de un núcleo de población en todos los elementos que componen su cultura, ateniéndose a una misma metodología y a un mismo cuestionario.
3. El investigador conoce la lengua usual de la localidad e incluso su variante dialectal o sub-dialectal. Este conocimiento es necesario para la interpretación recta y la transcripción fiel tanto de la terminología empleada como de los relatos recogidos.
4. La recogida de datos no se limita a la pura morfología de los objetos y de los hechos; comprende también su función y su significación en el contexto cultural.
5. Los datos etnográficos son recogidos hasta allí donde alcanza la memoria de los informantes y son registrados con su índice de vitalidad o grado de aceptación social. En este orden de cosas se consignan también los nuevos hechos que sustituyen a los antiguos, y marcan la transición cultural que se está operando.
6. La labor llevada a cabo en la localidad estudiada es contrastada y revisada mediante reuniones periódicas con otros miembros del Grupo Etniker regional en sesiones de trabajo y ateniéndose a los temas específicos de la encuesta.

El cuestionario etnográfico

Como ya se ha indicado los investigadores implicados en el Proyecto Etniker se valen para su trabajo de campo de un mismo y único cuestionario que les sirve de guía. Este requisito es imprescindible para la realización de una labor conjunta. Elaborado por Barandiaran, este cuestionario ha sido sucesivamente publicado con el título Guía para una encuesta etnográfica. Comprende un total de 850 cuestiones o preguntas agrupadas en nueve grandes capítulos.

He aquí la relación de los apartados:

0. Datos geográficos de los municipios o localidades.
1. El grupo doméstico: La casa. La alimentación. La indumentaria. La familia. Relaciones entre los esposos.
2. Usos del grupo doméstico: Equipo mobiliar. Reposo y aseo. Juegos de adultos y juegos infantiles. Enfermedades y medicinas. Vida religiosa. Ritos de pasaje: nacimiento y bautizo, noviazgo, matrimonio y boda, muerte.
3. Grupos de actividad: Ganadería y pastoreo.
4. Grupos de actividad: Navegación y pesca.
5. Grupos de actividad: Explotación agrícola.
6. Grupos de actividad: Artesanía y profesiones varias.
7. Grupo territorial: Vecindad y pueblo. Derecho y constituciones populares.
8. Culturización: Casa. Escuela. Religión. Culto. Fiestas. Calendario popular. Artes. Supersticiones. Leyendas y cuentos.
9. Biografías etnográficas: Datos personales. Formación. Nivel de vida. Contactos sociales. Estatus del biografiado. Cambio cultural. Ritos de pasaje.

Planificación de las investigaciones

Para llevar a cabo la elaboración del Atlas Etnográfico de Vasconia, los Grupos Etniker, que desde el año 1976 venían trabajando coordinadamente, procedieron en octubre de 1987 a una reformulación del plan de trabajo y a una reestructuración de sus órganos directivos. Se creó una Secretaría Técnica encargada de coordinar las investigaciones de campo y ejecutar la redacción de los volúmenes que completarían el Atlas Etnográfico. Esta Secretaría desde su puesta en marcha tiene su sede en el Departamento de Etnografía del Instituto Labayru en Derio (Bizkaia) y está dotada de personal capacitado y contratado. Cuenta para su trabajo con la apoyatura de una biblioteca especializada en temas etnográficos.

En el punto relativo a la planificación de las investigaciones se acordó que, en adelante, los Grupos Etniker sincronizarían sus labores de campo abordando anualmente de manera conjunta un tema de la encuesta general.

Para el primer quinquenio el programa de investigaciones quedó establecido sobre esta secuencia temática: La alimentación tradicional en el ámbito doméstico y rituales en torno a la alimentación (año 1988). El mundo lúdico infantil: Juegos y canciones (año 1989). Ritos de pasaje: Ritos relacionados con el nacimiento, infancia, mocedad, matrimonio y muerte (años 1990-1993). Medicina popular (año 1994).

Cumplido este programa se procedió a una nueva planificación según la cual se abordarían sucesivamente los temas siguientes: La indumentaria (año 1995). Ganadería y pastoreo (años 1996-1997). La casa (año 1998). Enseres y ajuar doméstico (año 1999). Familia y parentesco (años 2000-2001). La explotación agrícola (años 2002-2003). Navegación y Pesca (año 2003).

Todas las campañas de investigación de campo programadas se han cumplido en el tiempo señalado. Con ello se han completado todos los temas del cuestionario general relativos al grupo doméstico (I y II) y se han abordado los temas pertinentes a los grupos de actividad (III y IV).

Los Grupos Etniker proyectan para los próximos años las investigaciones de campo de los temas siguientes: Artesanía y profesiones varias (años 2004-2005). La vecindad (año 2006). Derecho y constituciones populares (año 2007). Culturización (año 2008).

El conjunto de los temas que completarán los volúmenes del Atlas Etnográfico de Vasconia es el siguiente:

1. Introducción y generalidades.
2. La casa: los enseres, el equipo mobiliar. Familia y parentesco. (Investigado en campo y pendiente de redacción).
3. La alimentación doméstica. (Editado, 1990. Reed. 1999).
4. La indumentaria. (Realizada la investigación en campo).
5. Juegos y canciones infantiles. (Editado, 1993. Reed. prevista 2005).
6. Medicina popular. (Editado, 1994).
7. Ritos de pasaje. 2 vols.: Ritos funerarios. (Editado, 1995). Ritos del Nacimiento al Matrimonio. (Editado, 1998).
8. Ganadería y pastoreo. (Editado, 2001).
9. Pesca y navegación. (Realizada la investigación en campo).
10. Agricultura. (Realizada la investigación en campo).
11. Veterinaria popular. (Realizada parcialmente la investigación).
12. Profesiones y artesanías. (En fase de investigación).
13. Vecindad, pueblo, derecho e instituciones consuetudinarias. (Planificada la investigación para los años 2006-2007).
14. Religión popular y calendario de fiestas. (Planificada la investigación para el año 2008).
15. Leyendas y cuentos.
16. Glosarios. Cartografía. Bibliografía. Índices varios.

Las encuestas de campo

Los materiales utilizados para la elaboración de los volúmenes que integran el Atlas Etnográfico de Vasconia proceden básicamente de las encuestas etnográficas de campo que se han llevado a cabo previamente; esta tarea es la que confiere a la obra carácter de nueva aportación.

Por lo que respecta al presente volumen, Medicina popular, al igual que los anteriores, las encuestas de campo se han realizado en localidades ubicadas en la Comunidad Autónoma Vasca, en la Comunidad Foral de Navarra y en una parte del Departamento Francés de los Pirineos Atlánticos. Los rasgos geográficos y humanos de los puntos encuestados se describen en el apartado correspondiente y su ubicación cartográfica figura en el mapa que ilustra esta introducción.

Se ha pretendido que exista una representación adecuada de las diferentes regiones que componen el territorio. Sin embargo no siempre se ha logrado esto debido a la dificultad de encontrar personas capaces y dispuestas a la realización de la encuesta de campo en la localidad proyectada.

La investigación concertada por los Grupos Etniker tiene como característica la aceptación de un modelo de encuesta que está plasmado en la Guía para una encuesta etnográfica: este cuestionario ha servido de instrumento para la ejecución del trabajo de campo. Los datos recogidos para la elaboración del presente volumen provienen de las respuestas obtenidas a las preguntas (46-170) enunciadas en el capítulo dedicado a Enfermedades y Medicinas.

Encuesta abierta

Hemos de hacer una breve consideración sobre la metodología empleada a la hora de obtener los datos de campo. Por de pronto diremos que no se emplea el mencionado cuestionario para obtener simples respuestas acerca de la existencia o inexistencia de determinados hechos o para requerir sus denominaciones locales.

Arriba se ha señalado que las preguntas formuladas en la Guía para una encuesta etnográfica tienen un carácter indicativo y sitúan al investigador ante una realidad que ha de observar personalmente y acerca de la cual ha de inquirir.

El investigador de campo no es, en nuestro caso, un mero encuestador provisto de un cuestionario. Ha de introducirse en el grupo que va a estudiar: ha de observar su vida; relacionarse con los informantes, ponderar y contrastar los datos recibidos. Con esta información y con los hechos que él mismo ha vivido y observado ha de elaborar una memoria etnográfica siguiendo el orden numérico de las preguntas sugeridas en el cuestionario.

La información obtenida mediante este método de encuesta abierta es mucho más rica; se detectan matices que transcienden la pura literalidad de lo preguntado. Barandiaran insistía en que los hechos no pueden encerrarse en cuestionarios prefijados; la realidad humana tiene una dimensión mayor que nuestras interpelaciones.

Como contrapartida, la información así obtenida es más libre y obviamente más desigual. Este hecho complica la elaboración de los textos que componen la obra; pero también enriquece su contenido con aportaciones personales que amplían el campo de visión.

Los materiales para la elaboración de la obra

El texto de esta obra se ha elaborado básicamente con los materiales obtenidos en las investigaciones de campo que se realizaron a lo largo de los años 1994 y 1995. La relación nominal de los investigadores que las llevaron a cabo, así como las localidades donde se aplicó la encuesta figuran en las páginas iniciales de la obra.

El proyecto Etniker formulado por Barandiaran impulsó a partir de 1970 sucesivas investigaciones etnográficas que seguían las pautas del cuestionario general. Tales trabajos se publicaron principalmente en las revistas: Cuadernos de Etnología y Etnografía de Navarra, Anuario de Eusko Folklore, Etniker Bizkaia y Ohitura.

Algunos de estos investigadores completaron la encuesta en todos sus capítulos y publicaron monografías etnográficas de las localidades encuestadas; Francisco Javier y José Ángel Zubiaur sacaron a la luz en 1980 la monografía correspondiente a San Martín de Unx (N); las investigaciones realizadas por Luciano Lapuente entre los años 1971-1979 culminaron con su obra Las Améscoas, que apareció en 1990; Jesús Ruiz de Larramendi publicó su estudio etnográfico sobre la villa de Salvatierra-Agurain (A) en 1994; José Zufiaurre la relativa a Beasain (G) en el año 1998 y Anton Erkoreka la de Bermeo (B) en los años 2002 y 2003.

Dentro del plan inicial de aportación de materiales etnográficos para la elaboración de un Atlas Etnográfico de Vasconia, los Grupos Etniker llevaron a cabo entre 1983 y 1987 investigaciones conjuntadas que obtuvieron las Becas José Miguel de Barandiaran promovidas por la Sociedad de Estudios Vascos-Eusko-Ikaskuntza. Estas investigaciones dieron como resultado las publicaciones siguientes: Contribución al Atlas Etnográfico de Euskalerria. Investigaciones en Bizkaia y Gipuzkoa (1987), Contribución al Atlas Etnográfico de Vasconia. Investigaciones en Álava y Navarra (1990), Contribution à l’étude ethnographique de la mort en Pays Basque Nord (1997).

Para la redacción de este volumen, así como de los anteriores, se han tenido en cuenta las aportaciones que figuran en todos estos trabajos de campo llevados a cabo dentro del proyecto Etniker y que han seguido el cuestionario etnográfico de Barandiaran.

Los materiales etnográficos provenientes de otros autores que, fuera del proyecto Etniker, han publicado sobre los temas aquí tratados son citados puntualmente a pie de página.

Para Vasconia continental, además de las encuestas de campo dentro del proyecto hemos recurrido a las llevadas a cabo por Barandiaran durante los años cuarenta y cincuenta en las localidades de Sara (Lapurdi), Donoztiri, Heleta, Uharte-Hiri (Baja Navarra) y Liginaga (Zuberoa). Estas investigaciones se publicaron en las revistas Ikuska y Anuario de Eusko Folklore.

Respecto al recurso a documentación etnográfica inédita hemos de mencionar primeramente el archivo del P. José Antonio de Donostia: sus datos proceden principalmente de pueblos ubicados en la montaña de Navarra y fueron obtenidos por él en las décadas de los años veinte y treinta. El acceso a este archivo ha sido posible gracias a la mediación de D.ª Teresa Zulaika, sobrina del P. Donostia, y del P. Jorge de Riezu (G.B.).

El Ateneo de Madrid, llevó a cabo en España en los primeros años del siglo XX, una encuesta sobre “Nacimiento, Matrimonio, Defunción” (1901-1902). Una parte de sus resultados, la relativa al nacimiento, fue publicada en dos volúmenes en 1990 por el Museo del Pueblo Español con el título El ciclo vital en España. La otra parte, al menos en lo que atañe al País Vasco y a Navarra, permanece aún inédita. Hemos utilizado este material consultando los ficheros que se conservan en el Archivo de Etnografía y Folklore de Cataluña. Institución Milá y Fontanals del Consejo Superior de Investigaciones Científicas de Barcelona[4].

Otra fuente de datos etnográficos, hasta ahora inéditos, proviene de las fichas de campo remitidas por sus colaboradores al Laboratorio de Etnología y Eusko Folklore que dirigía Barandiaran en Vitoria antes de la guerra de 1936. Este pequeño archivo, deslocalizado a raíz de la contienda civil, fue recuperado en los años ochenta y entregado por su director a los Grupos Etniker con destino al Atlas Etnográfico.

Las fotografías que ilustran el texto han sido aportadas en su mayoría por los propios investigadores. Algunas de ellas proceden del Archivo Fotográfico del Instituto Labayru, del Archivo del Seminario Alavés de Etnografía (Grupo Etniker-Álava) y del Archivo Municipal de Vitoria mientras que otras han sido rescatadas de diversas publicaciones. En cada caso se ha mencionado fielmente la procedencia. Los dibujos son de Iñaki Zorrakin Altube.

Contenido de la obra

El contenido de esta publicación se ajusta básicamente al resultado obtenido en campo a las cuestiones que plantea la Guía para una encuesta etnográfica (Barandiaran, 1974) en su apartado “Enfermedades y Medicinas”. Este apartado a su vez pertenece al capítulo que trata de los Usos del grupo doméstico. No se ha de perder de vista este encuadramiento para entender la orientación, el alcance y los límites de su contenido.

Para la ordenación de los materiales recogidos en campo se ha atendido a la representación que nuestros informantes han ofrecido del cuerpo humano y a la interpretación que han dado al origen de las enfermedades. También se han tenido en cuenta las valoraciones populares sobre los signos de salud y las influencias ambientales o de otro signo en las enfermedades.

Junto a ello a lo largo de 24 capítulos se exponen los remedios empíricos tradicionales así como los recursos creenciales que se han aplicado a las dolencias a lo largo del siglo XX que es el periodo que comprende la investigación llevada a cabo.

Redacción

Tal como se hace constar en su lugar, tanto en la formulación del plan general de esta obra como en la elaboración de los textos que la componen ha intervenido el Comité de Redacción, cuyos miembros pertenecen a los diversos Grupos Etniker regionales. Entre los miembros de este Comité de Redacción cuyos nombres figuran en otro lugar, merece una mención particular la cualificada intervención de Luis Manuel Peña que durante años viene estudiando el tema de la medicina y de la veterinaria populares en su valle natal de Carranza (B).

En cuanto a la realización de la publicación debemos mencionar también la decisiva intervención que han tenido los colaboradores del Departamento de Etnografía del Instituto Labayru: Segundo Oar-Arteta, M.ª Luisa Romarate, Edurne Romarate, Akaitze Kamiruaga, Igone Etxebarria y José Ignacio García, bajo la dirección y coordinación de su Directora Gurutzi Arregi. A ellos ha correspondido la difícil tarea de vertebrar esta obra y para ello han tenido que reclasificar todo el material obtenido en campo, revisar y, en casos, reelaborar los textos, indagar en la bibliografía pertinente, realizar las traducciones, proceder a los ajustes lexicales, seleccionar las ilustraciones y ejecutar todo lo relacionado con la preparación y puesta a punto de la publicación que ha estado a cargo de Jon Elorriaga responsable de ediciones del Instituto Labayru.

Criterios para la transcripción de los términos en euskera

Esta obra no persigue una finalidad filológica o lingüística. Por ello, el tratamiento de las expresiones en lengua vasca o de términos populares en las diferentes variedades locales del castellano se ha hecho procurando que el grado de comprensión sea el más amplio posible para el lector medio.

Debido a la disparidad de criterios utilizados en las recogidas de material etnográfico para los términos en euskera, la transcripción de palabras en esta lengua puede resultar plural. Generalmente, a lo largo de estos últimos años, los encuestadores han pretendido acercarse lo más posible a la pronunciación peculiar de cada lugar, llegando a transcribir los matices fonéticos más insignificantes, bien por falta de una referencia estandarizada en euskera o simplemente por desconocimiento de la grafía común en esta lengua. Esta tendencia quedará reflejada en nuestro Atlas y no serán pocas las veces en que hayamos podido caer en contradicciones.

A pesar de ello hemos tratado de organizar el material de las encuestas y de las diversas fuentes bibliográficas actualizándolo en la medida de lo posible, si bien no hasta el punto de arriesgarnos a falsear los datos genuinos de las memorias remitidas.

Hemos intentado también estandarizar al máximo las frases y textos de origen dialectal en lengua vasca, para evitar al lector actual problemas de comprensión. Se ha pretendido guardar siempre, sin embargo, las características morfológicas y sintácticas propias de la variedad lingüística de cada lugar.

Por último hay que indicar que nos hemos atenido al resultado de materiales de campo concretos, y que el hecho de que no figuren en el texto todas las designaciones de una práctica no indica que se hayan descartado sino que simplemente no se han consignado entre nuestros materiales de información.

Advertencias al lector

Referencia a las localidades: Cada vez que en el texto se menciona una localidad, su nombre se acompaña de una indicación en abreviatura del territorio en el que se emplaza. Las poblaciones de Vasconia continental se registran bajo las siglas siguientes: (L) Lapurdi, (BN) Baja Navarra y (Z) Zuberoa. Las empleadas para los territorios de Vasconia peninsular son: (A) Álava, (B) Bizkaia, (G) Gipuzkoa y (N) Navarra.

La ubicación de las poblaciones donde se ha realizado la encuesta puede consultarse en el mapa de localización geográfica de las localidades encuestadas que figura en este capítulo introductorio.

Distribución geográfica de los datos: Dado el carácter de la publicación, los datos consignados están referidos a aquellas localidades donde su existencia ha sido verificada mediante la encuesta. Es obvio interpretar que tales hechos no se ciñen a estas poblaciones; en el conjunto geográfico la referencia de lugar tiene un carácter indicativo de un área más extensa.

Datación de los hechos culturales: El lector podrá observar que a lo largo de la publicación se indica la vigencia o el desuso de las diversas prácticas. En ocasiones se hace una aproximación cronológica indicando la década o se toma como referencia un acontecimiento de gran transcendencia como es la guerra civil de 1936 para la Vasconia peninsular. No creemos que esto implique una indeterminación respecto a la datación, porque cualquiera que fuere la fecha aplicada tanto al inicio como a la desaparición de los hechos culturales sería inexacta.

Nuestra obra es de carácter etnográfico y no histórico, si bien recoge las prácticas de medicina tradicional que se emplazan en el pasado siglo XX, hasta allá donde alcanza la memoria de nuestros informantes.

Agradecimientos

Esta obra que hoy presentamos ha contado con la ayuda y el patrocinio del Gobierno Vasco. En nombre de los Grupos Etniker Euskalerria queremos expresar aquí nuestro agradecimiento a la Consejera de Cultura D.ª Miren Azkarate, al Viceconsejero D. Gurutz Larrañaga y a la Directora de Patrimonio del mismo Departamento, D.ª Arantzazu Arzamendi. Hacemos extensible el agradecimiento al Consejero del Departamento de Cultura y Turismo-Institución Príncipe de Viana del Gobierno de Navarra, D. Juan Ramón Corpas Mauleón. También queremos agradecer a la Diputada de Cultura de la Diputación Foral de Bizkaia D.ª Belén Greaves y al Director de Cultura D. Ricardo Bilbao. Así mismo, expresamos nuestra gratitud a D. Juan Celaya, Presidente de Euskal Fundazioa de Oñati, y a Caja Laboral-Euskadiko Kutxa por su aportación económica a la edición de esta obra.

Han pasado muchos años desde que D. José Miguel de Barandiaran propusiera la realización de un Atlas Etnográfico de Vasconia. Los que nos consideramos sus discípulos estamos persuadidos de la importancia cultural de este proyecto.

Con el patrocinio institucional con el que esperamos seguir contando y con nuestro empeño y dedicación, los Grupos Etniker Euskalerria estamos haciendo realidad aquel ambicioso proyecto que, como legado de su larga y fecunda vida de investigador, nos ha dejado nuestro maestro: la elaboración del Atlas Etnográfico de Vasconia que «posibilitará un conocimiento en profundidad de la cultura tradicional de nuestro pueblo y de las transiciones que se están produciendo y será, a la vez, un seguro punto de vista para integrar la etnografía de los vascos en un estudio comparativo de las culturas».

Ander Manterola
Derio, septiembre de 2004

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  1. José Miguel de BARANDIARAN. “Bosquejo de un atlas etnográfico del pueblo vasco. Trabajos preliminares” in Etnología y Tradiciones Populares. I Congreso Nacional de Artes y Costumbres Populares. Zaragoza: 1969, pp. 53-57.
  2. José Miguel de BARANDIARAN. “Criterios generales para una investigación etnográfica de los pueblos pirenaicos” in Actas de V Jornadas de Estudios Folklóricos Aragoneses. Zaragoza: 1969.
  3. Vide Libro de Actas de los Grupos Etniker Euskalerria. ADEL.
  4. La encuesta del Ateneo se llevó a cabo, si bien con desigual grado de aplicación, en las localidades de Laguardia, Llodio, Bilbao, Gernika, Deba, Mendaro, Bergara, Oñati, Azpeitia, Pamplona, Sumbilla, Aoiz, Estella, Tafalla, Falces, Caparroso y Monteagudo. Las fichas con las respuestas de estas localidades forman un único grupo dentro de la distribución regional de la encuesta. Gracias a la amabilidad del Dr. Lluis Calvo, director de la Institución Milá y Fontanals, una copia de estos materiales figura en el Archivo del Departamento de Etnografía del Instituto Labayru (ADEL).