Zumbidos o silbidos, belarriko durundia

De Atlas Etnográfico de Vasconia
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En Nabarniz (B) al zumbido del oído se le denomina belarriko durundia.

En Mendiola (A) se considera que los zumbidos o silbidos que se escuchan momentáneamente en los oídos pueden aparecer sin causa aparente aunque se asocian al cambio de altitud o presión. Se combaten tragando saliva, mascando chicle, inhalando descongestionantes nasales u oprimiendo alternativamente los oídos con las palmas de las manos.

En Baztan (N) y en Bizkaia en general creían que cuando resonaba el oído tenía sed el gusano que estaba dentro; en Elorrio (B) y Arrona (G), en este caso vertían en el oído leche tibia para que la bebiese. En Mundaka, Dima (B) y Baztan (N) le daban gotas de agua bendita[1].

En Apodaca y en Mendiola (A) así como en Bilbao[2] (B), creían que cuando a alguien le silbaban los oídos era porque en algún lugar estaban hablando de él. Decían además que si el oído afectado era el derecho estaban hablando bien, y si era el izquierdo, mal. Esta misma creencia se ha recogido en Aezkoa[3] (N), en Apellániz y en Vitoria[4].

En Larraun (N) se creía que si el oído derecho estaba resonando pronto llegaría a casa un huésped o de lo contrario una carta[5].

La misma creencia que cuando sonaba el oído, se tenía cuando la oreja se enrojecía (Bermeo, Nabarniz-B). Según Azkue ha sido común la creencia de que cuando una persona tenía calientes las orejas, alguien estaba hablando mal de ella. Si era la oreja derecha la que estaba caliente es que las ánimas pe dían oraciones. Esto se pensaba en buena parte de Navarra y de Bizkaia y en Donazaharre (BN). En Olaeta (A); Markina, Maguna (B); Arrona, Ataun, Motriko (G); Aezkoa (N) y Donibane-Garazi (BN) se entendía en este caso que alguien hablaba bien del afectado. En Larraun (N) y Donibane-Garazi (BN) decían que para eso las ánimas calentaban la oreja derecha. En Navarra esto era así cuando se trataba de una mujer; pero si ocurría con un hombre el calor de la oreja derecha denotaba que se estaba hablando mal de él[6].

En Lagrán (A) se decía que si se ponía caliente y roya (roja) la oreja derecha era señal de que estaban hablando bien de uno mientras que si esto mismo ocurría con la izquierda era que hablaban mal[7]. Esta misma creencia se recogió en Vasconia continental[8].

En Larraun (N) cuando la oreja izquierda estaba caliente, para traer a buen camino a la persona que estaba hablando de uno se debía rezar un padrenuestro y así la oreja se enfriaba. Algunos rezaban para las almas del purgatorio[9].


 
  1. Resurrección M.ª de AZKUE. Euskalerriaren Yakintza. Tomo I. Madrid: 1935, p. 78.
  2. Recogido por RODRÍGUEZ: LEF. (ADEL).
  3. Resurrección M.ª de AZKUE. Euskalerriaren Yakintza. Tomo I. Madrid: 1935, p. 78.
  4. Gerardo LÓPEZ DE GUEREÑU. “La medicina popular en Álava” in Homenaje a D. Joaquín Mendizabal Gortazar. San Sebastián: Museo de San Telmo, 1956, p. 264.
  5. Resurrección M.ª de AZKUE. Euskalerriaren Yakintza. Tomo I. Madrid: 1935, p. 78.
  6. Resurrección M.ª de AZKUE. Euskalerriaren Yakintza. Tomo I. Madrid: 1935, pp. 77-78.
  7. Gerardo LÓPEZ DE GUEREÑU. “La medicina popular en Álava” in Homenaje a D. Joaquín Mendizabal Gortazar. San Sebastián: Museo de San Telmo, 1956, p. 264.
  8. Juan THALAMAS LABANDIBAR. “Contribución al estudio etnográfico del País Vasco continental” in Anuario de Eusko-Folklore. Tomo XI. Vitoria: 1931, p. 22.
  9. Resurrección M.ª de AZKUE. Euskalerriaren Yakintza. Tomo I. Madrid: 1935, p. 78.