Remedios empíricos

De Atlas Etnográfico de Vasconia
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Con carácter general se señala que para que se cure el eczema es importante dejarlo secar sin mojarlo, no coger o utilizar cosas mojadas sino secas y evitar el contacto con todo lo que pueda ser causante del mismo como cuero, lejía, jabón, sudor, ciertos tejidos... (Mendiola, Moreda-A; Astigarraga-G). Anotan los informantes que algunos de los remedios utilizados para sanar el eczema sirven también para otras enfermedades cutáneas.

Grasas

En Lezaun (N) como remedio para el eczema, granos y rojeces de la piel untaban la zona afectada con manteca de cerdo sin sal mezclada con azufre; en Ocio (A) con el barro que se formaba junto a la fuente de agua sulfurosa; en Telleriarte (G) con manteca de gallina, oillo-gantza y en Amorebieta (B) con la mezcla de cera, argizaria, y grasa de gallina, gantzagia. En Amézaga de Zuya y Bernedo (A) se trata con hojas de nogal, y en esta última localidad también con levadura de pan amasada con aceite; en Valdegovía (A) aplican aceite y en Izal (N) aceite batido con agua.

En Apodaca (A) se preparaba una pasta blanda olorosa mezclando manteca, cera virgen, agua de rosas, saúco, romero y un poco de sosa cáustica; todo ello puesto al fuego hasta que se fundiera y se convirtiera en pasta. Recuerdan que también dejaba el cutis muy fino. En Goizueta (N) un informante señala la existencia de cinco remedios para curar los eczemas, según cual fuera la causa de la enfermedad, a saber: olioa, minioa, erresiña, seboa, argizaria (aceite, minio, resina, sebo y cera virgen). Con el minio se hacía una pomada mezclándolo en caliente con la planta llamada txori-belarra, siempreviva (Sedum acre), que normalmente crece en los tejados; la mezcla desprende un olor desagradable.

Plantas

En Moreda (A) se han utilizado como remedio yiebos o yeros y lenguas de gato que brotan espontáneamente en la localidad[1]. Del yiebo se utiliza la planta, que se parte en trozos pequeños que se introducen en frascos de cristal en cuyo interior fermentan. Se preparan particularmente el día de Jueves Santo y se aplica untando en la zona afectada. La lengua de gato, pelada, se pone directamente sobre la piel, se cubre y envuelve con una venda.

En Olaeta (A)[2] y Zerain (G) para eczemas y manchas de la piel es muy eficaz frotar la parte afectada con ajo. En Zerain también frotarse con rodajas de raíz de la planta llamada txoriarbia, que tiene forma de forúnculo. Es bueno asimismo poner por la mañana sobre las manchas nata de leche cocida que ha estado al sereno durante toda la noche. Darse fricciones con ajo troceado se ha constatado también en Ataun (G). En esta localidad guipuzcoana, para el eczema, leena, se daban fricciones de jugo hecho con corteza de la planta denominada irasarbia[3], también se frotaba con jugo de raíces de illarrondo-belarra (planta semejante al maíz). Barriola recogió que en Zerain, como remedio del eczema, también utilizaban la raíz de txorimatsa, uva silvestre, que lo curaba con dos o tres aplicaciones[4].

En Hondarribia (G) se cura aplicando un emplasto de pikara-belarra, celidonia (Chelidonium majus). En casos agudos y con infección se empapaba directamente la zona dañada con el jugo que brota de dicha planta en el momento de cortarla; escuece un poco. En Arraioz (N) se aplica el jugo de iodo-belarra o celidonia. También en Carranza (B) la afección cutánea llamada suada que se manifiesta con escozor, aspereza y escamas en la piel, se curaba aplicándole yodo o tinta china. En Amorebieta (B) se frotaba con la planta denominada legen-bedarra, yerba de albarazo, cuya savia es lechosa pero amarillenta[5] y en Goizueta (N) con el bulbo de la planta llamada otsapurua, gamón (Asphodelus albus). En Muskiz (B) dicen que se siente mejoría frotando la zona afectada con la planta saponaria y en Donoztiri (BN) con madreselva. En Amorebieta-Etxano (B) también se han valido de la savia obtenida de una rama de zarzaparrilla, arkasatsa. Se limpiaba el trozo usado y se guardaba bajo tierra.

Madreselva. Fuente: Archivo particular Familia de Iñaki Zorrakin Altube.

En Goizueta (N) se hacía una infusión con la planta llamada zaingorria, hierba de San Roberto (Geranium robertianum), con la que se empapaban compresas que se aplicaban a la zona dañada. Para evitar que se extendiera el mal se aconsejaba no tomar café ni alcohol. En Izurdiaga (N) el remedio consiste en lavar la parte afectada con una solución de agua donde en un litro de este líquido se ha cocido una pastilla de sublimado, para completar la receta hay que ingerir una cucharada de levadura de cerveza en ayunas. En Pipaón (A) el eczema se trataba con lavados de agua sublimada caliente con un chorrito de zotal.

Infusiones

En Arrasate (G) se utilizan conjuntamente como remedio para el eczema estas cinco plantas: albura del tilo, manzanilla, lavanda, tomillo y hojas de fresera. Se toman 10 gramos de cada una de ellas y se hierven, cubiertas, en una taza de agua. Se deja en infusión durante cinco minutos y se obtiene una tisana compuesta. Se toma muy caliente, dos veces al día, después de las comidas principales. En Astigarraga (G) se ha solido tomar en ayunas una infusión hecha cociendo en un litro de agua una rama grande de la planta del tomate. En Aoiz (N) como remedio se toma el líquido resultante de machacar el cozcorro de bardana, raíces de lapa (Arctium lappa).

Bardana o lapa. Fuente: Dioscórides. Pedacio Dioscórides Anazarbeo, acerca de la materia medicinal y de los venenos mortíferos: edición de 1566. Madrid: Fundación de Ciencias de la Salud, 1999.

Aguas curativas

En Arraioz (N) la gente que padece de eczema acude al manantial de Bertiz (N). En esta misma localidad se recuerda que algunos tenían mucha fe en el agua que les proporcionaba una curandera de Lezo (G). En Aoiz (N) se ha recogido que los granos se quitan lavándose la cara en una fuente batueca.

En el Valle de Odieta (N), los vecinos se lavaban en las aguas del manantial de Angiliturri de Anozibar que eran propicias a remediar el eczema, arrojaban además monedas al fondo de la fuente. Al igual que ocurría en otras curaciones, se podía transferir el mal; quien se llevara las monedas atraparía las enfermedades dejadas allí por los sanados.

En Mendiola (A) acudían a la fuente de Orgaci en Aberasturi, que es rica en sodio y calcio; en Paúl (A) hay una fuente sulfurosa de la que se bebía y donde se sumergía la parte del cuerpo afectada por la enfermedad de la piel. En Apellániz (A) señalan que los eczemas desaparecían lavándose con agua de la Launa, balsa común con la localidad de Vírgala Menor.


 
  1. El yiebo es una planta de río que echa una flor blanca tupida y cuyo fruto son unas bolitas negras menores que los arañones. Las lenguas de gato son hierbas de color verde-grisáceo, cuyas hojas poseen una piel aterciopelada que se pela para aplicarla.
  2. Resurrección Mª de AZKUE. Euskalerriaren Yakintza. Tomo IV. Madrid: 1947, p. 251.
  3. Azkue define esta planta como parecida a la caña que se cría en terreno de pizarra y sirve para curar las erupciones de la piel.
  4. Ignacio Mª BARRIOLA. La medicina popular en el País Vasco. San Sebastián: 1952, p. 39.
  5. Resurrección Mª de AZKUE. Euskalerriaren Yakintza. Tomo IV. Madrid: 1947, pp. 250-251. También en territorio navarro, según se recogió en los años cuarenta, decían que no había mejor remedio que la lecheruela de las hojas de gamón para curar los eczemas o petines; igualmente se reconocía como buena solución el untarlos con la propia saliva en ayunas. Vide José Mª IRIBARREN, Retablo de curiosidades: zambullida en el alma popular. Zaragoza: 1940, p. 72.