Creencias sobre aparecidos

De Atlas Etnográfico de Vasconia
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Tal y como constata Barandiarán, en muchas casas existen tradiciones no interrumpidas de apariciones de difuntos a los de su familia. Estos relatos pasan de generación en generación, como patrimonio sagrado de la familia[1].

Es general en toda Vasconia la creencia en apariciones de las almas de antepasados. Se denominan almas o ánimas, ánimas errantes o almas en pena. En euskera arimak en general o arima herratuak, arima erratiak. Estas reciben además otras denominaciones según su forma de manifestación[2]:

herotsegileak (en Zuberoa), azantz-egileak o azantzileak (Navarra, Arnegi BN), si son tonantes o producen gran ruido con movimiento de objetos.

argiak, argidunak[3], argi-egileak o argileak (en Gipuzkoa, Navarra, Baja Navarra y Lapurdi), si se manifiestan como luminarias o haces de luz[4].

gerixetiak (en Bizkaia), si se aparecen en forma de sombras o figuras oscuras.

izugarriak o izuargiak (Ataun-G), o espectros.

En Zerain (G) se recoge el término tropeziak para denominar a las narraciones populares de apariciones de ánimas.

Puede ser motivo de pena en el Purgatorio para el ánima su mal obrar en vida o el incumplimiento de algún tipo de promesa: no haber dado cierta limosna en vida, no haber restituido un bien ajeno, no haber ido en peregrinación a un santuario o ermita, no revelar a sus familiares algún secreto, etc[5]. Puede aducirse incluso la inculcación de cierto precepto, como el no haber respetado el día festivo: «Jaiegunen astegune egin nulako» (Zerain-G). En Carranza (B) se ha constatado una aparición por causa de la deuda en el pago de unas pieles.

Es también causa de desdicha para el difunto que los vivos no ofrezcan sufragios en favor de él: no le recen sus familiares o allegados, no lo alumbren o realicen ofrendas en su memoria, o no encarguen misas para redimir su alma de las penalidades que está sufriendo.

Por otra parte, el ánima condenada sufre más en el infierno si ha sido amortajado con un hábito de religión.

Gorbeia inguruko basoa. Fuente: Ander Manterola, Grupos Etniker Euskalerria.

En Portugalete (B) definen al alma en pena como alguien que no ha llegado al lugar que le corresponde y está esperando a que uno de entre los vivos (su madre o su mujer, por ejemplo) ejecute o satisfaga una promesa incumplida.

Entre las acciones que llevan a cabo estas ánimas se citan aquéllas que no practicaban habitualmente en vida (Bermeo-B). Así hacen su aparición tomando parte en procesiones, de no haber acudido en vida a ellas. Pueden ir, también, con una o dos velas de color verde en las manos, para satisfacer promesas incumplidas: «Arimek kandela berdiekaz euren promesak eitxen dauz», ya andan las ánimas con velas verdes ejecutando sus promesas (Bermeo-B). También podían aparecer mujeres lavando la ropa en el río, hombres cargando leña en el bosque o sastres rasgando trozos de tela que robaron en vida.

La persona que adeudara al tejedor el pago de la hechura de una pieza de tela (eginsaria) se podía aparecer con una pieza de lienzo al brazo (Eskiula-Z)[6].

Era también falta grave que condenaba al ánima a errar el cambio de lugar de los mojones (Oiartzun-G, Burunda-N)[7]. El espíritu del infractor debía vagar soportando el peso de las señales trasladadas.

Algunas veces el difunto se hace presente para testimoniar las verdades de la fe. En Zugarramurdi (N) un ánima se aparece a un leñador diciendo: «Hura nauk. Bizi nintzalarik erraten pian ez zela zeruik, ez Purgatorioik, ez infernuik: denak baituk» (soy el mismo [el hijo del caserío Beterrame] . En vida decía que no existía ni el cielo, ni el Purgatorio, ni el infierno: todos existen)[8].

Cuando se manosean y tratan sin respeto los objetos que pertenecieron a los muertos, éstos suelen manifestarse también para reprochar esa conducta inapropiada[9].

En muchas ocasiones las ánimas, sobre todo en el entorno de los cementerios, en bosques o caminos, pueden aparecerse formando agrupaciones que recuerdan a desfiles religiosos o procesiones[10]. Han llegado hasta nosotros, sin embargo, pocas descripciones de este tipo (Bermeo, Zeberio-B). En la mayoría de los lugares no se recuerda nada sobre manifestaciones de ejércitos o grupos de ánimas errantes.


 
  1. AEF, III (1923) p. 132.
  2. José Miguel de BARANDIARAN. “Temas mitológicos vascos cuyo origen puede situarse entre el neolítico final y el periodo del bronce (posibles relaciones)” in AEF, XXXVI (1990) p. 10. Asimismo vide Mitología Vasca. San Sebastián, 1979, pp. 67-70 y voz: Izugarri o Izuargui in Diccionario Ilustrado de Mitología Vasca. OO.CC. Tomo I. Bilbao, 1972.
  3. José María de Goizueta utiliza este término en una carta dirigida al Príncipe Luis Luciano Bonaparte el 10 de abril de 1857: “Noician beñ, gure gurasoac, aspaldian illac, gure beguietara aguercendira, Arguidunaren anzá dutela; eta batzuetan gure aurrean, beste batzuetan gure atzetic, laguncengaituzte gabáz videan gaudenean. Contu oyec izaten dira erribaten historiarentzat, arguitasun aundicoac. Orregatic eskribitu ditut”. H. V. BERRIOCHOA. “Carta de Goizueta a Bonaparte, en euskera” in BRSBAP, XV (1959) p. 356.
  4. Se consigna también la denominación argi-txakurrak para fenómenos lumínicos extraños producidos en Jaunmendi, lugar de Oñate donde el conde del lugar había instalado la horca. No parecen recordar los testigos del relato vinculación alguna de estos hechos con la presencia de ánimas. Vide Graziano ANDUAGA. Aitonaren uzta. Zarautz, 1961, pp. 56-57.
  5. Stith THOMPSON. Motif-Index of Folk­Literature. Bloomington & London, 1966, 2ª ed. E340, E341 y ss., E351, E371 y ss., E415 y ss.
  6. José Miguel de BARANDIARAN. “Materiales para un estudio del pueblo vasco: en Liginaga (Laguinge)” in Ikuska, II (1948) p. 38.
  7. José Miguel de BARANDIARAN. Eusko-Folklore. Materiales y Cuestionarios, XVI (1922) p. 16.
  8. José Miguel de BARANDIARAN. “De la población de Zugarramurdi y de sus tradiciones” in OO.CC. Tomo XXI. Bilbao, 1983, p. 332.
  9. Juan THALAMAS LABANDIBAR. “Contribución al estudio etnográfico del País Vasco continental” in AEF, XI (1931) p. 25.
  10. Stith THOMPSON. Motif-Index of Folk­Literature. Bloomington & London, 1966, 2ª ed. E491.