A lo alto. Para arriba

De Atlas Etnográfico de Vasconia
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Para esta modalidad se da a la cuerda de modo que describa vueltas completas.

Una versión muy extendida es «Al cocherito leré». Durante su desarrollo, cada vez que se canta «leré», las dos niñas que dan elevan el brazo y en unas localidades hacen girar la cuerda en lo alto y en otras la tensan. La que salta se agacha para no ser tocada en la cabeza.

La canción recogida en la mayoría de las poblaciones encuestadas es:

Al cocherito, leré
me dijo anoche, leré
que si quería, leré
montar en coche, leré.
Y yo le dije, leré
con gran salero, leré
no quiero coche, leré
que me mareo, leré.
AL COCHERITO, LERÉ

En Bermeo (B) no se dice «leré» una única vez al finalizar cada verso, sino que se repite insistentemente «El cochecito leré, leré, leré» pasando cada vez una niña. Cuando le vuelve a tocar a la primera, continúan con un nuevo verso.

En Pipaón (A), Barakaldo, Bilbao, Durango, Galdames, Getxo (B) y Obanos (N) agregan otra estrofa:

No hay en España, leré
puente colgante, leré
más elegante, leré
que el de Bilbao, leré.
Porque lo han hecho, leré
los bilbainitos (cos), leré
que son muy listos, leré
y resalaos, leré.

En Obanos (N) en el cuarto y último versos en lugar de «leré», dicen «¡riau, riauu!» .

Otra forma de concluir es la constatada en Artziniega, Izarra, Valdegovía (A); Abadiano, Bermeo, Zamudio (B); Hondarribia (G); Lekunberri y Lezaun (N):

Al nombre de María
que cinco letras tiene
con la M
con la A
con la R
con la 1
con la A
MARÍA[1]
EL NOMBRE DE MARÍA (Durango-B)

En Carranza (B), en cambio, terminan con la siguiente coletilla:

A la bru bru bru
a lasasasa
a la bru
a lasa
a la brusa y el delantal.

En Galdames (B) se ha recogido la misma canción con esta letra:

Al cocherito, leré
me dijo anoche, leré
que si yo quiero, leré
montar en auto, leré
pa pasearme, leré
por los jardines, leré
de Buenos Aires, leré.

Tras esta estrofa antaño cantaban:

A la botica, leré
al boticario, leré
vende pastillas, leré
para el catarro leré.

Y a continuación, dando más rápido a la cuerda, añaden la estrofa antes mencionada que comienza «No hay en España, leré».

En Abadiano (B), antiguamente se jugaba cantando la versión más común de «Al cocherito leré». Actualmente cantan en euskera:

Pello txoferrak, lere
esan zidan, lere
«a ver» nahi nuen, lere
kotxez ibiltzen, lere
nik esan nion, lere
ez nuela nahi, lere
trenez ibiltzen, lere
nahiago nuela, lere.

En Artajona (N), tras cantar los versos de «Al cocherito, leré», se daba paso a otra canción:

La calle ancha de San Fernando
tiene una fuente de doce caños;
los doce caños son de coral
para las chicas de Portugal.
En Portugal ha sucedido
la torre nueva que se ha caído.
Si se ha caído que la levanten;
dineros tienen los estudiantes.
Los estudiantes no tienen nada,
que no les llega ni pa ensalada.
Los estudiantes van a la guerra
corren y corren y nunca llegan.
Si la ensalada sería dulce,
la comerían los andaluces.
Los andaluces son lamineros,
sólo les gusta los caramelos.

En Salvatierra (A) y San Martín de Unx (N)[2] se ha recogido con la misma temática que la anterior:

La calle ancha de San Fernando
hay una fuente de siete caños,
con agua fresca como las rosas
para las chicas de Zaragoza.
En Zaragoza ha sucedido,
la torre nueva que se ha caído,
si se ha caído que la levanten,
dinero tienen los estudiantes.
Los estudiantes no tienen nada,
más que tres cuartos para ensalada.
Si la ensalada se podrirla
la culpa tienen los de Sevilla.
EN LA CALLE ANCHA DE S. FERNANDO (Salvatierra-A)

En Bilbao (B) a la primera estrofa de la versión anterior recogida en Salvatierra le agregan:

De Zaragoza ha venido
un valiente novillero,
que se llama Florentino
y apellida Ballesteros.
Ballesteros tiene un hijo
que se quiere meter fraile
y su padre le aconseja
torero como tu padre.
A mí no me mata el toro
ni tampoco cien toreros,
a mí me matan las chicas
que tienen los ojos negros.
Florentino ya se ha muerto
ya lo llevan a enterrar
y encima la caja lleva
la capa de torear.

En Artajona (N), a esta canción anteponían:

El agua dulce
como las rosas
para las niñas
de Zaragoza.

En Vitoria (A) de igual forma que «Al cocherito leré» jugaban cantando:

San Francisco, leré
se marchó una tarde, leré
sus hijos llorando, leré
fueron a buscarle, leré.
Lo encontraron, leré
en el camposanto, leré
cogiendo rositas, leré
para su rosario, leré.

En la canción recogida en Sangüesa (N) en lugar de decir «leré» al final de cada verso, se repite la última sílaba.

La versión de Viana (N), aunque muy similar, difiere de la anterior en los cuatro primeros versos:

San Francisco J favier, leré
se perdió una tarde, leré,
cogiendo rositas, leré,
para su rosario, leré.

En la canción recogida en Durango (B) se utilizan como señales para indicar el momento en que la niña debe agacharse las notas de la escala musical:

DÓnde será tu hermosura - RE
REsalada, encantadora - MI
MI querida salutadora - FA
FAbrica de la hermosura - SOL
SÓLo por verte daría - LA
LA vida y el corazón.
DO, RE, MI, FA, SOL (Vitoria-A)

En Vitoria (A) se ha recogido esta canción con algunas variantes.

En Lezaun (N) para esta misma modalidad de salto las niñas cantaban:

Cuatro frailes franciscanos,
cuatro del Carmen,
cuatro de la Victoria
son doce frailes.
Arrecáchate niña
vuelve a arrecachar
que las arrecachaditas
no saben bailar.
Una, dos y tres,
salte niña
que vas a perder.

En Viana (N) se canta esta misma canción con pequeñas variantes, saltando «A lo bajo» y recogiendo un pañuelo que previamente se ha tirado al suelo, a la voz de arrecáchate (agáchate).

Soka-saltoka. Zarauz (G), 1892. Fuente: Zarauzko Argazkiak 1886-1936. San Sebastián, 1987.

A pares. A lo fuerte. A lo fuerte con estirón

La rapidez del giro que se le imprime a la cuerda interviene en el modo de saltar. Esta modalidad se conoce como «A lo fuerte» y en algunas localidades navarras y alavesas «A duples» o «A pares». Se usaba una cuerda corta o una sección de la larga para poder ser batida rápidamente. Son variantes de esta modalidad «Al chitón» (Obanos-N), «Al chorizo» (Valdegovía-A), «Al ajo» y «Al ajillo» en Sangüesa (N) «Al tocino» (Durango-B) y «Al café» (Durango-B y Monreal-N). Cuando en el momento de recitar uno de los versos se tensaba la cuerda, se le denominaba «A lo fuerte con estirón» (Durango-B). Las canciones recogidas para esta modalidad son numerosas.

En Bilbao y Durango (B):

Me casé con un enano
solamente por reír,
le puse la cama alta
y no podía subir.
Al subir las escaleras
una pulga le picó
le agarró de las orejas
y a la calle le tiró.
Ya le llevan, ya le llevan
ya le llevan a enterrar,
las mujeres por delante
y los hombres por detrás.
ME CASÉ CON UN ENANO (Durango-B)

En Hondarribia (G) se recoge la misma versión variando los dos últimos versos: «le rompió los calzoncillos / y el culito se le vio».

En Artajona (N) cantaban una versión similar. Se saltan los pares al decir «Uno, dos»; el número de veces depende de lo que quiera la que salta. Si dice: «Cuatro» darán los pares al «Uno, dos, tres, cuatro».

Me casé con un enano
solamente por reír.
Uno, dos.
Tenía la cama alta
y no podía subir.
Uno, dos.
Le agarré de las orejas
y a la carcel lo metí.
Uno, dos.

En Obanos (N) las buenas saltarinas se atrevían con los «triples». Para duples cantaban:

Aquel marinero cojo
aquél que le falta un ojo
aquél que no puede ver
aquél que me va a coger.

Dar «A chitón» en esta misma localidad era saltar deprisa durante toda la canción, o parte de ella. Para esta modalidad cantaban:

Era una noche
muy temerosa
cubierto el cielo
de cal y conchas
allá en lo alto
se oían voces.

«A chitón»:

Naranjas de la China-na China-na
naranjas de la China
te voy a regalar. (bis)
A lo fuerte con estirón. Bergara (G), 1989. Fuente: Miren Goñi, Grupos Etniker Euskalerria.

En Laguardia (A); Bermeo, Durango, Getxo (B); Elgoibar, Hondarribia (G) y Sangüesa (N) para saltar «A lo fuerte con estirón» se cantaba:

Al pimiento colorado
azul y verde,
la señorita «Mari Carmen»
casarse quiere.
Y no quiere que se sepa
quién es su novio,
el señorito «Javier»
que es un pimpollo.

Al cantar la última palabra de los versos pares se daba estirón.

En Laguardia añadían:

Salió la luna, salió el sol,
salió «Javier» en camisón.

La versión recogida en Portugalete (B) dice:

Al pimiento colorao,
azul y verde,
la señorita «Isabel»
tiene un novio, pío, pío
no nos lo quiere decir
y es el señorito «Antón»
que es un pimpollo.
Al lado de la luna
está Isabel
al lado de la luna
está Antón
Isabel en camisón
Antón le da un beso.
AL PIMIENTO COLORADO (Laguardia-A)

Se van cantando alternativamente los nombres de la que está saltando en ese momento y de un chico.

La siguiente se ha recogido en Durango y Portugalete (B):

Yo no voy a la Marina,
porque me quieren pegar,
unos chicos marineros
me quieren tirar al mar.
Bartolo que te pilla el toro,
que te pilla el toro,
que te va a pillar.
Bartolo se metió en un globo,
se metió en un globo
y no salió más.

En Bermeo y Durango (B) haciendo referencia a una marca de lejía cantaban:

Lejía de conejo
es la mejor lejía
se vende en todas partes
menos en la Cooperativa.
LEJÍA DE CONEJO

En Bilbao en la década de los años veinte cantaban:

En el bosque de la India
una negra se perdió
otro negro se ha perdido
y se encontraron los dos.
La negra corría
y el negro detrás
la negra decía
no me alcanzarás. (bis)

Otra canción recogida en Durango, Getxo, Lezama (B) y Segura (G):

Chocolate, molinillo
corre, corre, que te pillo
a estirar, a estirar
que la niña va a pasar.

En Salvatierra (A) se canta:

Chocolate morenillo
corre corre que te pillo
por las puertas del castillo.
CHOCOLATE MORENILLO (Salvatierra-A)

En Abanto y Zierbena (B):

Mariquita tiene
tan pequeña boca,
que en ella le caben
cien panes en sopas,
cuarenta pepinos
y diez calabazas,
una caja de higos
y otra de pasas.
Le han dicho que tome
salsa de parrilla,
para que le engorden
las pantorrillas.

En Abadiano (B) también se ha recogido la anterior canción. Cambian los últimos cuatro versos:

……………………..…..
A la pobre niña
le han traído viruela,
calentura, tifus
y dolor de muelas.

En Artajona (N):

Cuando Manolo era torero
llevaba traje de terciopelo:
las zapatillas eran de gasa;
ya no te casas con Nicolasa,
con aquel chico que iba a tu casa.

En Durango (B):

* La Nicolasa
ya no se casa
con aquel chico
que va a su casa.
Su madre llora,
y ella suspira,
su padre dice
¡viva la boda!
* Dónde va la culona
con tanto culo, (bis)
va a la pescadería,
a por un besugo. (bis)
Y el pescador le dice
que no hay besugo, (bis)
y ella con disimulo
se arrasca el culo. (bis)

En Laguardia (A) también se ha recogido esta última canción con ligeras variantes.

En Lekunberri (N):

— ¿A dónde vas culona
con tanto culo?
— A la pechuguería
a por pechugas.
— El carnicero ha dicho
que no hay pechugas.
— ¿A dónde vas culona
con tanto culo?

En Laguardia (A), Bilbao, Durango, Portugalete (B), Hondarribia (G) y Artajona (N) con pequeñas variantes se cantaba:

Una y dos,
patiná, patiná,
patinaba una niña en París.
Resbaló, resbaló
y a la orilla del río cayó.
Y de pre, y de pre
y de premio le iban a dar.
Un vestí, un vestí,
un vestido para el Carnaval[3].
PATINA, PATINA (Laguardia-A)

En Eslava, Gallipienzo y Sada (N) a la anterior canción se le anteponía la siguiente estrofa:

Suenan los patines
con mucha fricción;
ten cuidado, niña,
con el resbalón.
Fuera que algún día
pueda suceder
que, patinando,
te puedas caer.

En Narvaja (A) y Portugalete (B):

Viva la media naranja,
viva la naranja entera,
vivan los ferrocarriles
que van por la carretera.
Ferrocarril camino llano,
que en vapor se va mi hermano,
se va mi hermano, se va mi amor,
se va la prenda que adoro yo.

En Portugalete (B) y en Arrasate (G) con algunas variantes se canta:

Soy capitán, soy capitán
de un barco inglés (bis)
y en cada puerto
tengo una mujer.
La rubia es sentimental
y la morena tampoco está mal.
Si alguna vez me he de casar
con alguna rubia, rubia y nada más.

En Portugalete para este mismo juego se cantaba el siguiente romance:

A lo verde verde
a lo verde oliva
donde cautivaron
a las tres cautivas.
— ¿Cómo se llamaban
estas tres cautivas?
— La mayor Constanza,
la menor Lucía,
y la más pequeña
llaman Rosalía.
El pícaro moro
que las cautivó
a la reina mora
se las entregó.
¡Tenga reina mora
estas tres cautivas
para que le sirvan
en la cocina!
Constanza amasaba,
Lucía cernía
y la más pequeña
agua les traía.
Un día fue a por agua
a la fuente fría
y encontró un anciano
que de ella bebía.
— Estoy esperando
a mis tres hijitas
que fueron cautivadas
por Pascua Florida.
— ¿Cómo se llaman
esas tres hijitas?
— La mayor Constanza,
la menor Lucía
y la más pequeña
llaman Rosalía.
— ¡Padre, usted es mi padre
y yo soy su hija!
Voy a darle parte
a mis hermanitas.
El pícaro moro
que les escuchó
a la reina mora
fue y se lo contó.
La reina mora
que era...
a su pobre padre
se las entregó.

El mismo romance en versión resumida se canta en Galdames (B):

A lo campo, campo,
a lo verde oliva,
donde cautivaron
tres niñas perdidas
— ¿Cómo son sus nombres?
¿Cómo les decía?:
— La mayor Constancia,
la menor Lucía,
y la más pequeña
era Rosalía.

Estas otras letrillas han sido recogidas en Portugalete (B):

* Al chicle, al chicle americano,
se estira, se encoge,
se coge con la mano,
se estira, se encoge
como las tripas de Jorge.
* Se va la lancha,
se va, se va el vapor,
mañana por la mañana
también se va mi amor.
Me levanto temprano
a la orilla del mar
a preguntar a las olas
si han visto a mi amor pasar.
Las olas me responden
que le han visto pasar
con un ramo de rosas
prendido del ojal.
Si el agua fuera tinta
y las orillas papel
le escribiría una carta
a mi querido Manuel
para decirle que no
quiero casarme con él.
* Al entrar en el Hospital de Basurto,
al subir, al subir las escaleras,
hay un le, hay un letrero que dice:
aquí se aquí se cura y se opera.
Cuando a mí, cuando a mí me operaron
yo tení, yo tenía mucho miedo
y a los tres y a los tres días siguientes
caminé, caminé pa'l cementerio.

José Iñigo Irigoyen cita una versión similar a esta última con algunas variantes:

Al entrar en el Hospital Santiago,
al subir, al subir las escaleras,
hay un le hay un letrero que dice:
aquí se aquí se cura y se opera.
Cuando a mí cuando a mí me operaron
yo tení yo tenía mucho miedo
y a los tres y a los tres días siguientes
me sacó me sacaron a paseo.
Ven, niña, ven
al jardín del Hospital
y verás a Fernandito
que no deja de llorar,
de llorar[4].

En Bermeo (B):

Al entrar en el Sanatorio de Gorliz
al subir, al subir las escaleras,
hay un le, hay un letrero que dice:
aquí se, aquí se corta el pelo.
Cuando a mí, cuando a mí
me lo cortaron
yo tenía, yo tenía mucho miedo
y a los tres, y a los tres días siguientes,
me salió, me salió la permanente.
AL ENTRAR EN EL SANATORIO DE GORLIZ (Bermeo-B)

En la década de los años veinte se recogió esta canción en San Sebastián, con texto en eus-301 kera y en francés[5]:

Ama ta alaba,
joan ziran elizara,
topatu zuten
prantzes bat,
amak uste zuen
illoba zala.
Voilà, voilà,
moko-mokotoila,
panpirulet,
voilà cornet.
Madre e hija, / fueron a la iglesia, / se encontraron / con un francés, / la madre creyó / que era su sobrino (o nieto). / ..........

En Artajona (N) para saltar a la cuerda en esta modalidad de «A pares» se han recogido las siguientes canciones:

* El gato que tiene mi vecina
es un chulo que gasta pantalones;
se levanta y pide el desayuno
y se pone a bailar
el charlestón, charlestón.

Al decir la última palabra del segundo y último versos, se dan «pares».

* Hilar, hilar
tejer, tejer
de par en par
de tres en tres.
Una
dos
y tres.

Al cantar la última palabra, o la única en su caso, de todos los versos, se dan «pares».

* La magra con tomate
es cosa superior
para las niñas buenas
que saben la lección.
* Al pasar por Toledo
me corté un dedo
me salió sangre.
Y una pobre morena
me dio su pañuelo
para limpiarme.
Además del pañuelo
me dio una cinta
para el pelo.
Y en la cinta ponía:
Muchos recuerdos
para Toledo.

En la última palabra de cada estrofa se dan «pares».

En Orozko (B) y Obanos (N) cantan la anterior letrilla, con pequeñas variantes.

En Narvaja, Pipaón (A) y Artajona (N):

Los chinitos en la China
cuando no saben qué hacer
tiran piedras a lo alto
y dicen que va a llover.

En Durango (B) a esta estrofa le añaden otra más que dice lo siguiente:

Allá a lo lejos
había un viejo
que repetía:
Naranjas de la China-ná,
China-ná, China-ná,
naranjas de la China-ná
te voy a regalar.

En Salvatierra (A):

Naranjas de la China, na,
China, na, China, na,
naranjas de la China, na
me dan pa merendar.
Con una varita China, na
China, na, China, na,
con una varita China, na
me voy a merendar.
NARANJAS DE LA CHINA (Salvatierra-A)

En Artajona se han recogido las cuatro canciones siguientes:

* Soledad de las campanas
soledad, triste de mí,
soledad, triste de mí.
No tengo padre ni madre
ni quien se acuerde de mí
ni quien se acuerde de mí.
Sólo tengo un hermanito
que vive lejos de aquí
que vive lejos de aquí.
Me asomé a la ventana
por ver si venía ya
por ver si venía ya.
Venían tres caballeros
con las tres capas igual
con las tres capas igual.
El primero era un ladrón
que me venía a robar
que me venía a robar.
El segundo era un gitano
que me venía a matar
que me venía a matar.
El tercero era mi hermanico
que me venía a salvar
que me venía a salvar.

Al cantar la última palabra del último verso de cada estrofa, se dan «pares».

* Pollo pera
te pintas ojeras,
te das colorete
te vas a ondular,
te pintas los labios
como las mujeres
y sólo te falta
coser y bordar.
* Quisiera saber quién es tu novio:
Pepe, Luis, Juan, Antonio.
Pepe
Luis
Juan
Antonio
Pepe, Luis, Juan, Antonio.

Al mencionar los nombres individualizados y en la última palabra del último verso se dan «pares».

* Quisiera saber mi vocación:
Soltera, casada, viuda o monja.
Soltera
casada
viuda
monja
soltera, casada, viuda o monja.

Al citar los estados civiles individualizados y en la última palabra del último verso se dan «pares».

Esta última cancioncilla se ha recogido también en Arrasate (G).

La siguiente con pequeñas variantes ha sido recogida en Abadiano, Bilbao, Durango, Lezama, Trapagaran, Zamudio (B), Arrasate, Hondarribia (G), Artajona y Murchante (N). En Lezama se señala que se cantaba antes de la última guerra civil.

Tengo un clavel
para Maribel (Miguel)
cuando se case
se lo daré.
Ya se ha casado
ya se lo he dado
pero su esposo (esposa)
se lo ha quitado.
YO TENGO UN CLAVEL (Zamudio-B)

En Arrasate añaden:

Tengo una jarra
llena de flores
para la Virgen
de los Dolores.

Esta otra recogida en Bilbao y Durango (B):

Una y dos ca,
una y dos fé,
una y dos ca-fi.
Una y dos choco,
una y dos late,
una y dos cho-co-la-te.

En las últimas sílabas o palabras de todos los versos se da «estirón»; en la última palabra de la primera estrofa, dos y en la última de la segunda, cuatro.

En Abadiano y Bilbao (B):

El veintitrés de diciembre
fecha que no olvidaré
salieron a navegar
los del barco Rafael,
los del barco Rafael
salieron con esperanza,
pero fue inútil volver,
todos juntos a su patria.

En Mendiola (A), Trapagaran (B) y Artajona (N):

— ¿Dónde vas chinito
con ese farol?
— Vengo de la China
de comprar arroz.
— ¿En qué calle vives?
— En el cuarenta y dos.
— ¿Qué número gastas?
— El cuarenta y dos
un cuatro y un dos,
en la calle Mayor
de la Puerta del Sol.

En Monreal (N):

Té, chocolate y café.
Manzanilla, té y olé.

Al decir «café» y «olé» se daba más fuerte un par de veces.

A principios de este siglo en Alboniga, (Bermeo-B), también jugaban a una modalidad de ritmo muy vivo. Una niña entraba a saltar a la vez que se cantaba: «A-la-la bi-bi-bi to-to-to» y salía siendo sustituida de inmediato por la siguiente.

A un. A dos

Las canciones siguientes son también para jugar «A lo alto» pero intervienen factores que diferencian al juego. Uno de ellos es que al entrar a saltar las jugadoras dan solamente un salto en la modalidad de «A un» y dos en la de «A dos». En ocasiones se jugaba también a tres o cuatro saltos: «A tres», «A cuatro». Son varias las niñas que juegan y van entrando y saliendo por turno y en fila.

Soka-saltoa. 1912. Fuente: Novedades, San Sebastián, 1912.

En Bilbao (B) para jugar «A un» cantaban:

Al fin, al fin, al fin,
al fin, Serafín.
Al fin, al fin...

En Zerain (G) a esta modalidad de juego se la conoce como «Bat, bitara» y la canción con que se acompaña es la siguiente:

Bata, bia
irua, aria
matatza, lodia.
A la una, a las dos / a las tres, el hilo / la madeja, gorda.

Una vez han pasado todas las participantes, vuelven a entrar por el lado contrario, betik gora, al tiempo que cantan la palabra correspondiente. De igual manera jugaban en Getxo, Lezama y Zamudio (B) recitando los números:

Bat, bi, eta hiru
lau, bost, eta...sei.

En Carranza (B) las dos niñas que dan repiten insistentemente:

A la una, a la una, a la una,...

En Durango (B):

* A un, a un
las uvas están verdes
a un, a un,
ya se madurarán.
* A un, a un dos,
tarrán pantero
las hijas de Valero
Valero el zapatero.
A UN, A UN DOS, TARRAN PANTERO (Durango-B)

En Allo (N):

A la una de la aceituna
a la una de la aceituna.
La aceituna.

En Amézaga de Zuya (A):

A la una y a las dos
a la una, a las dos
y a las tres
salte niña que vas a perder.

En Lezama (B):

Al uno Pirulo,
cabeza de burro.

En Salcedo (A):

Al uno Pirulo
cabeza de culo
el que no tenía pies
saltaba con el culo.

En Durango cantaban una letrilla similar:

A una pirula,
cabeza de mula.
Como no tenía pies
andaba con la cabeza.

En Galdames y en Muskiz (B) con pequeñas variantes:

A una, a una,
el sol y la luna,
la cama y la cuna.

En Eugi (N):

Los hijos de Jacob fueron doce:
Rubén, Simeón, Leví,
Judá, Dan, Neftalí,
Aga, Ased, Isaac,
Zabilón, José, Benjamín.

En Aria (N) se ha recogido esta canción que todavía siguen cantando. Cada jugadora da un salto y sale:

Las provincias de Castilla
la Vieja son ocho:
Avila, Segovia, Soria,
Logroño, Burgos, Santander,
Palencia, Valladolid.
Adelántate se juntarán
a dormir, Perico y Agustín.

En Abadiano (B) y Monreal (N) también es conocida una canción muy parecida:

Avila, Segovia, Soria,
Logroño, Burgos, Santander,
Palencia y Valladolid.
Ochocientos mil
se juntaron a dormir
San Perico y Agustín.

Los tres últimos versos no se han recogido en Monreal.

En la versión de Hondarribia (G) cantan la primera parte de la anterior y continúan:

……………………….......
Se fueron a bañar
Juan, Perico y Agustín.
Debajo de una piedra
hay una culebra
que quiere que quiere
morder a "Arantza ".

Se dice el nombre de la niña que entrará a saltar.

En Obanos (N) también cantan «Las provincias de Castilla la Vieja son ocho» o «Las provincias de Castilla la Nueva son cinco».

En Getxo y Portugalete (B) juegan a esta modalidad cantando los meses del año o los días de la semana.

En Ibarra (Aramaio-A):

Enero, febrero
marzo y abril
errekan andria
dantzan dabil.
Enero... / en el río la mujer / está bailando.

En Abadiano y Lezama (B) pasan por debajo de la cuerda de una en una, de un lado a otro, sin que llegue a tocarles, al rimo de:

A la guindilla picante
al que le toque
que se aguante.

Esta misma canción se ha recogido en Arrasate (G). En Durango (B) jugaban de igual forma recitando: «Al viento, al viento...».

Una canción muy común para jugar «A dos» y que se ha constatado con pequeñas variantes en Izarra (A), Durango, Bilbao, Zamudio (B) y Hondarribia (G):

Una y dos,
patatas con arroz
arroz con canela.
Vete a la escuela.
No quiero ir
porque el maestro me pega.
Tiene razón,
porque nunca te sabes
la santa lección.
UNA Y DOS (Zamudio-B)

En Artajona (N) los seis primeros versos son iguales y añaden:

…………………..........
con una correa
y me hace botar
por toda la escuela.
Una y dos.
¿ Qué tal?
Adiós.

La versión de Salvatierra (A) es:

Una y dos,
patatas con arroz,
que siga la rueda,
con pan y canela.
No quiero más
que mi padre me pega.

En Pipaón (A) cantaban:

Una y dos,
tomate con arroz,
que siga la rueda
con pan y canela
que siga la bola
la tía Bartola.
Toma los mostos
y vete a la escuela.
No quiero ir
que el maestro me pega.
Tiene razón
porque no te sabes
la lección.
Una y dos,
tomate con arroz,
que pica que rabia,
que da al corazón.

Con los cuatro últimos versos de la anterior comienza la versión de Eugi (N) que añade tres más:

…………………........…….
que viene Zabulón,
nos quita la cuerda
y nos lleva a la corrección.

En Santurtzi (B):

A una y a dos,
patatas con arroz,
arroz con canela,
pimiento morrón,
que pica que rabia,
que toca la guitarra.
Que viene Juan Simón
con la nueva colección:
colección una,
colección dos,

En Aramaio (A), Lezama, Portugalete (B) y Arrasate (G):

Una y dos.
— Lávate los pies.
— No me da la gana.
— Tenía que ser
«Amaia» la marrana.

En Arrasate se han recogido las siguientes canciones:

* Saltoka, saltoka,
date la media vuelta,
revuelta,
que entre la primera.
* El gato miau
ha desayunado
café con leche
y pan tostau, tau, tau.
* Una y dos pimiento
pimentón que chupa
que rabia que toca la guitarra
que baila charlestón, un, dos.
* Al entrar en Mondragón
lo primero que se ve
es la fábrica Fagor, ¡ujó!
y el barrio San Andrés.

En Sangüesa (N):

Una y dos la betibó,
los tres cerditos
y el lobo feroz,
la caperucita
barre su casita
y la abuelita
el comedor.

En Durango (B):

Un dol, a la ese o,
a la soledad,
a las campanitas,
que redondas van.

En Galdames (B) y en Eslava (N) se ha recogido con muy pequeñas variantes esta cancioncilla:

A una y dos.
— ¿A cómo están los huevos?
— A treinta y dos.
— Démelos a treinta.
— No puede ser.
Sale la criada con el moño tieso.
¡Caramba! qué es eso?
Pan con queso.

En Viana (N) una cancioncilla similar utilizaban también para juego de corro:

Al corro los huevos.
— A treinta y dos.
— Si quieres a veinte.
— No señor.
Adiós, adiós, adiós,
cuchara y tenedor.

En Zamudio (B):

Una, dos, tres,
Cómo se llama usted?
Ahora se lo diré.
«Begoña».

En Durango:

Don Quijote de la Mancha
se echa un pedo
y se marcha. Purrut.

En Bermeo y Durango (B):

Una, dos y una tres,
a mi abuela la leche se le fue.
Una, dos y una tres,
bat, bi eta iru,
lau, bost eta sei.

En Salvatierra (A) y en Garde (N) se ha recogido esta breve estrofa que suele ser el final de canciones más largas recordadas en otros lugares.

Una, dos y tres,
salta (salte) niña bonita
que vas a perder.

En Viana (N):

Pluma, tintero y papel,
una, dos y tres,
pluma, tintero y papel,
para escribir una carta
a mi querida Isabel (Manuel)
que se ha marchado esta tarde
en el vagón de las tres.

En Eugi, Garde y Obanos (N) se ha recogido esta canción algo más extensa y con variantes:

Una, dos y tres,
pluma, tintero y papel
para escribir una carta
a mi querido Manuel.
En la carta le decía:
Recuerdos para su (mi) tía
que está comiendo judías
(o «que está malita en la cama»).
Los días de la semana,
que son: lunes, martes,
miércoles... domingo.

En Mendiola (A) sobre el mismo tema:

Una, dos y tres,
Juan, Perico y Andrés
han recibido una carta
de su querido Miguel,
en la carta les decía:
recuerdos para tu tía. (bis)

En Salvatierra (A) cantan únicamente los dos primeros versos.

Soka-saltoka. Bergara (G), 1989. Fuente: Miren Goñi, Grupos Etniker Euskalerria.

En Durango (B):

Al pobre Lilí
al pobre Lilí
que le ha salido un grano
en la punta la nariz.
Al hilo verde, cocó
la limonada, cocó,
los pajaritos cantan,
las nubes se levantan.
Que tú no eres de aquí,
que eres de Aragón,
por eso te llamamos,
zapatitos de charol.

En Durango (B), Hondarribia y Segura (G):

Teresa pon la mesa,
Isabel pon el mantel,
Salita pon los cubiertos,
señores a comer.

Variante de la misma en Hondarribia es:

Teresa pon la mesa,
Isabel pon el mantel,
señora la comida,
¡todos a comer!

Y en ambas canciones, también en Hondarribia, continuaban con la siguiente estrofa:

Aquel marinero cojo,
aquel que le falta un ojo,
aquel que no puede ver
¡el obispo le va a comer!

Una estrofa similar a esta última se emplea en la localidad de Obanos (N) para saltar «A pares».

En Segura (G), la segunda estrofa dice:

Melchor no tiene ganas
Melchor se va a morir,
le ha salido un grano
en la punta de la nariz
por infeliz.

En Aramaio (A):

Bat, bi, iru eta lau
Txominek andria falta dau.
Bat eta bi ta irukue
Txomintxo Errotabarrikue.
Errotabarrin iru gizon
Txirrin ta Txorron ta Txirrikiton.
Una, dos, tres y cuatro / Txomin está a falta de mujer. / A la una, a las dos, a las tres / Txomintxo el de Errotabarri. / En Errotabarri hay tres hombres / Txirrin y Txorron y Txirrikiton.

En Gantzaga (Aramaio-A):

Akelek dauko dendie
sagar ustelez betie.
Bat, bi ta iru ta lau
Txominek andrie falta dau.
Txominek dauko dendie
sagar ustelez betie
arik saldu orduko
topauko dau andrie.
Akel tiene la tienda / llena de manzanas podridas. / Una, dos y tres y cuatro / Txomin está a falta de mujer. / Txomin tiene la tienda / llena de manzanas podridas / antes de que las venda / encontrará mujer.

En Garde (N) se han recogido las siguientes:

* Una, dos, tres y cuatro,
cuatro quehaceres
tiene mi gato:
lavarse, peinarse,
ir a por tabaco,
mirarse al espejo
a ver si está guapo.
* El oso mentiroso
se fue a confesar.
Tengo pecados,
pero no mortales.
Son veniales:
Venial uno,
Venial dos,
Venial tres,…
* Una y dos María de la O
taconeando pisó un ratón,
y la tonta de «María Isabel»
se lo comió y «Leyre» le ayudó.
* Una y dos,
me quiero casar
con una señorita
de San Sebastián,
que sepa coser,
que sepa bordar,
que sepa abrir las puertas
para ir a jugar.

En Obanos (N) cantaban una versión similar:

Arroz con leche
me quiero casar
con una señorita
de este lugar
que sepa bordar,
que sepa abrir las puertas
que sepa la tabla de multiplicar.

En Moreda (A) el juego recibe el nombre de «El candil» y a medida que se canta cada verso entra a saltar una chica de la fila y sale la que lo estaba haciendo:

Una dole
tele catole
quile quilete
estaba la reina
en su gabinete.
Entró Gil
apagó el candil,
candil, candilete,
cántame las siete
que las siete son[6].
EL CANDIL (Moreda-A)

En Allo (N):

Una, dola,
tela, catola,
quinqui, nela.
Estaba la mona
detrás de la puerta.
Vino el rey,
apagó el candil.
Zorro, borro,
mil.

Se han recogido canciones similares a las de Moreda (A) y Allo (N) en otras localidades encuestadas. Así en Abadiano (B):

Una dola
tela catola
kiña kiñante
andaba la reina
por su gabinete.
Kabori kabo
cinta de oro
txutxurrutxu
Maritxu la buena
que salgas tú.

En Bermeo (B) también es conocida una canción similar a la anterior que dice así:

Alfonsito, rey de España,
se ha casado con Mercedes.
Una, dola,
tela, catola,
quita quilete,
estaba la reina
en su gabinete.
Vino el rey,
apagó el candil,
candil, candelero,
cuenta las veinte,
que las veinte son:
uno, dos, tres,
cuatro, etc.

Al final, una niña salta mientras cuenta despacio hasta el número indicado y después otra lo hace aprisa. Concluida la canción, se comienza de nuevo. La que falla pasa a dar.

En Durango (B):

* Única, dólica
télica, católica.
* Una dola, tela, catola
Josefina la potola,
Cola, tola.

En Aramaio (A) se juega de idéntica manera pero con la siguiente versión:

Al subir las niñas españolas
Nicolás se tuvo que peinar
al ver a una niña temerosa.
Dime niña, dime dónde vas.
Voy a la guerra de Cuba
donde están mis hermanos
que estarán desesperados
por la guerra de alirón, alirón, alirón
porque el Athletic es campeón.

En Lezama y Zamudio (B) cada saltadora cantaba un verso; así sucesivamente sin perder la vez hasta el último en que se dice «botella».

Botella de vino de Jerez de la Frontera
Botella de vino de Jerez
Botella de vino
Botella.
BOTELLA DE VINO (Zamudio-B)

Finalizada la letra, invierten el orden de los versos.

En Bermeo (B) cantan:

Seis a la pera,
una, dos, tres, cuatro, cinco, seis a la pera,
una, dos, tres, cuatro, cinco a la pera,
una, dos, tres, cuatro a la pera,
una, dos, tres a la pera,
una, dos a la pera.

En Izarra (A) abandona la que salta y entra la siguiente a cada voz de «alirón»:

Por las escaleras sube, alirón.
¿Quién sube? alirón.
¿Quién su-u-be? alirón.
Facundo con el farol, alirón
le han robado la chaqueta, alirón
chaqueta, alirón
cha-que-e-ta, alirón
y también el pantalón, alirón.
En busca de los civiles, alirón
civiles alirón,
ci-vi-i-les, alirón
en su casa hay un ladrón, alirón.

En Carranza (B) se practicaba una modalidad llamada «Al reloj» en la que se variaba progresivamente el número de saltos que debía dar cada participante. Entraba a saltar la primera niña y las que daban decían: «a la una». Cuando lo hacía la segunda: «a la una, a las dos». Con la tercera: «a la una, a las dos y a las tres». Así hasta la duodécima, que tenía que saltar doce veces: « a la una, a las dos,..., y a las doce». La siguiente en jugar comenzaba nuevamente el ciclo saltando una sola vez: «a la una». Así se continuaba hasta que una cometía un fallo.

Al motrollón

Consiste en dar a la cuerda sin parar mientras van entrando niñas, hasta que llega a haber seis o siete saltando simultáneamente. Entonces, al ritmo de una canción, comienzan a salir en diferentes tandas.

En Galdames (B):

Al motrollón que salga el sol,
dos gallinas y un capón,
el capón ya se ha muerto,
las gallinas están en el huerto.
Coche de oro para el moro,
coche de plata para la gata.

En Durango (B) la cantinela era la siguiente:

Un, dos,
al mo, al motrollón
que salga el sol,
que salga la luna,
los tres cerditos,
y el lobo feroz.

En Bermeo (B) añaden:

…………………..............
el padre gallinero
que está en el corral.

En Portugalete (B) para esta modalidad se cantaba:

Al motrollón que salga el sol, (1)
tres gallinas y un capón, (2)
coche de plata para la gata, (3)
coche de oro para el moro. (4)
(1) Sale una. (2) Salen cuatro. (3) Sale otra. (4) Sale una más.

En Zeanuri (B) añadían: «Kirris karras, afuera estás».

Los términos «sol», «capón», etc., indican quiénes deben abandonar el juego, ya que corresponden al orden en que entraron las participantes a saltar.

Durante la década de los ochenta en Portugalete, a pesar de seguir jugándose con las mismas reglas, se ha variado la letra de la canción que se utiliza tanto para entrar a saltar como para salir:

Al motrollón, motrollón,
que entre el número uno.
Al motrollón, motrollón,
que entre el número dos.
………………....................……..

Así hasta que se encuentran saltando simultáneamente todas las niñas. Después se continúa invirtiendo el orden:

Al motrollón, motrollón,
que salga el número seis.
Al motrollón, motrollón,
que salga el número cinco.
………………....................……..

Muy parecida versión se canta en Abadiano (B).

En Hondarribia (G) las que dan a la cuerda van cantando:

Al pelotón el número uno.
Al pelotón el número dos.
Al pelotón el número tres.
………………....................……..

Entretanto entran a saltar las que tienen asig nados dichos números y así permanecen hasta que se les anuncia que deben salir:

Que salga del pelotón, el número dos.
Que salga del pelotón, el número cuatro.
………………...............................................……..

Esta modalidad es practicada por las niñas de hoy en día.

En Obanos y San Martín de Unx (N) conocen un juego similar en el que las niñas que dan a la soga repiten:

Al rebullón del número uno. Al rebullón del número dos.

………………....................……..

A la vez se van incorporando las saltadoras hasta que alguna falla. En Sangüesa (N) se dice: «Al rebullón que entre el número uno...»

En Zerain (G) se conoce como «Soka-salto batera». El grupo entraba a la vez y saltaba cantando o contando números desde el uno hasta el total de niñas que participaban. Por cada número salía una fuera, y así hasta que lo hacían todas. La que perdía el ritmo o pisaba la cuerda liberaba a una de las que daban.

Diálogos y representaciones

Este tipo de juegos se pueden clasificar además en función de la forma en que saltan las participantes. Lo normal es que lo hagan ayudándose de ambas piernas cada vez que saltan a la cuerda. Pero a veces se añaden dificultades como saltar a la patacoja o desarrollar representaciones acordes con la letra de la canción que se entona. En otras ocasiones se establecen diálogos. En el presente apartado se incluyen versiones relacionadas con estas modalidades de salto.

En Laguardia, Mendiola, Moreda (A), Abadiano, Bermeo, Bilbao, Durango, Lezama y Portugalete (B) se ha recogido para esta forma de juego la siguiente canción:

Yo tengo unas tijeras
que se abren y se cierran
(yo) toco (el) cielo
(yo) toco (la) tierra
(yo) me arrodillo
y me salgo fuera.
YO TENGO UNAS TIJERAS (Moreda-A)

Cuando se canta el segundo verso, la que salta separa las piernas y seguido las junta, en el tercero eleva una mano, en el cuarto toca el suelo, en el quinto se pone de rodillas, o al menos lo intenta, y en el sexto sale.

En Abadiano se ha recogido una versión en euskera que consiste en alzar y bajar un pañuelo cuando así se indica en la canción:

Txoria goian kantari
gu ere hemen dantzari.
Zapia gora!
Zapia behera!
Bat, bi eta hiru.
Galtzen duena kanpora.
Bat / bi / eta hiru.
El pájaro canta en lo alto / nosotros aquí bailando. / ¡El pañuelo arriba! / ¡El pañuelo abajo! / Uno, dos y tres. / Quién pierda afuera. / Una / dos / y tres.

También se puede jugar sin pañuelo, en cuyo caso lo que se mueven son las manos, subiéndolas y bajándolas.

En Portugalete se ha recogido la siguiente canción y el juego consiste en que se echa un pañuelito al suelo y hay que recogerlo a la vez que se salta:

La sirenita
a que coge el pañuelito
de la mar, mar, mar.
Arriba, arriba
que coge el pañuelito.

Otro juego de interpretación, éste más complejo, es el siguiente recogido en Carranza (B). Todas las niñas, incluida la que salta, cantan:

Allá arriba
allá arribita
había una montañita,
en la montañita un árbol,
en el árbol tres cintitas,
blanco, rojo y colorao.
Al coger el blanco
me quedé manco.

La saltadora dobla el brazo y lo pega a su cuerpo como si lo llevase en cabestrillo. Sigue jugando y cantando:

Al coger el rojo
me quedé cojo. (2)
Al coger el colorao
me quedé escalabrao. (4)
Vino el médico
y me quitó la mancura. (6)
Vino el médico
y me quitó la cojura. (8)
Vino el médico
y me quitó la escalabradura. (10)
(2) Salta a la pata coja. (4) Posa la mano libre sobre su cabeza y prosigue. (6) Estira el brazo. (8) Vuelve a saltar con las dos piernas. (10) Retira la mano de la cabeza y continúa, a la vez que canta a coro con las demás lo que viene a continuación, contando de diez en diez.
Mis padres pagaron cien:
diez, veinte, treinta...
y cien.

Al concluir sale, y entra a saltar la siguiente de la cola.

En Portugalete (B) conocen un juego similar y cantan:

Allá arribita en lo alto-to
había un castillo muy grande-de,
en él había tres colores-res:
¡Blanco! ¡Rojo! ¡Morao!
Cogí el blanco y me quedé manco,
cogí el rojo y me quedé cojo,
cogí el morao y me quedé escalabrao
fui al médico y me quitó la escalabrura,
fui al médico y me quitó la cojura,
fui al médico y me quitó la mancura,
fui al médico y me cobró veinte duros,
que son diez, veinte, treinta...y cien.

Los movimientos de brazo, pierna, etc. son semejantes a los descritos en Carranza.

La versión actual de esta canción, que se entona en la misma villa vizcaina, y que también se ha recogido en Abadiano, Lezama y Zamudio (B) es la siguiente:

n un castillo había tres colores
rojo, blanco y anaranjado.
Cogí el rojo me quedé cojo
cogí el blanco me quedé manco
cogí el anaranjado me quedé escalabrao.
Fui al médico me quitó la cojera
fui al sacristán y me quitó lo demás
y esto me costó cinco duros
cinco, diez, quince, veinte y venticinco.

Al decir cada número se debe tocar el suelo con la mano.

En Mendiola (A) empieza: «En el campo me encontré con un jilguero / que tenía tres huevecillos, / el uno era blanco...»

En Getxo, Lezama y Zamudio (B):

Don Gato y su pandi-lla
han roto una bombi-lla
su padre le ha pegado-do
con una zapati-lla
zapa-ti-lla.

En la última sílaba de cada verso la que salta debe tocar el suelo con la mano.

En Abadiano (B) se ha recogido la versión en euskera de esta canción:

Katua eta bere pandillak
apurtu dute bonbilla
bere amak jo diote
bere zapatillaz
za-pa-ti-lla.

Esta otra se ha recogido en Zamudio:

Cuando una china se casa en Japón
al otro día la pintan de carbón
al otro día la sacan a bailar
es un baile muy fino que resulta más.
Alarán-guín-gún es un baile muy fino
alarán-guín-gún bailado por los chinos
alarán-guín-gún es un baile ideal
alarán-guín-gún que resulta más[7].
CUANDO UNA CHINA SE CASA (Zamudio-B)

Durante su ejercicio, cuando la saltadora llega al momento de cantar: «Alarán-guín-gún...» coloca sus manos en la cintura y va dando saltitos al mismo tiempo que sitúa continuamente un pie delante del otro.

En Lezama saltan cinco veces seguidas de acuerdo con los números que se vayan recitando y cuando se dice «la manzana» se ha de sujetar la cuerda entre las piernas:

Una, dos,
tres, cuatro
cinco y la manzana.

También se registran variaciones en relación al número de niñas que saltan cada vez. Lo normal es que lo hagan de una en una, sin embargo, en ocasiones se participa por parejas o en grupo.

Así ocurre en el siguiente juego, que además tiene algo de representación, en el que se establece un diálogo entre las dos niñas que saltan juntas. Inicia el juego una de ellas; al cabo de varios versos entra otra y saltan a la vez; a continuación sale la primera y la que se ha incorporado con posterioridad vuelve a repetir el juego, entrando una tercera y así sucesivamente.

En Bernedo y Moreda (A) se ejecuta del siguiente modo. Comienza saltando una de las niñas:

¿Cuándo vendrá el cartero?
¿Qué cartas traerá?
Que traiga las que traiga
se recibirán.
EL CARTERO (Moreda-A)

Otra, denominada «el cartero», dice: «Tan, tan». La que está saltando pregunta: «¿Quién es?». La que va a entrar contesta: «El cartero». En ese momento comienzan a saltar las dos simultáneamente. La primera pregunta: «¿Cuántas?». La que hace de cartero responde un número cualquiera. A continuación saltan tantas veces como haya indicado y al concluir sale la primera chica y toma la iniciativa la segunda.

A la cuerda. Vitoria (A). Fuente: Archivo particular Floren.

En Aramaio, Izarra (A), Eugi y San Martín de Unx (N) se han recogido versiones muy similares.

En Durango (B) entraban a saltar dos niñas a la vez y una le decía a la otra:

Una y dos:
¡Mi capitán, mi coronel!
¡Mi capitán, mi coronel!

Al decir «Mi capitán» por primera vez saludaba militarmente a la otra jugadora y al finalizar con «mi coronel» salía. La jugadora que se quedaba repetía lo propio con la nueva que entraba.

En Portugalete (B):

— ¿Cuándo vendrá el cartero?
¿Qué cartas traerá?
Si serán de mi amante
o de quién serán.
— Tan, tan,
— ¿ Quién es?
— El cartero
— ¿Trae cartas?
— No.
— Pues adiós y hasta luego.

En la siguiente versión de Artajona (N), aun con idéntica canción, no llegan a saltar juntas las dos participantes. Comienza a jugar una niña y entabla un diálogo con la siguiente de la fila:

— ¡Pon, pon!
— ¿Quién es?
— El cartero.
— ¿Qué quiere el cartero?
— Una carta.
— ¿Para quién?
— Para la señorita «Mari Carmen».
— Que entre.
— Que salga.

Al finalizar, la que sale deja el puesto a su interlocutora, reiniciándose el diálogo entre ésta y la siguiente de la cola.

En Durango (B) se ha recogido un juego en el que la saltadora establece un diálogo con las niñas que dan a la cuerda:

— ¿Qué vendes?
— Arroz.
— ¿A cuánto?
— A dos.
— ¿Más barato?
— No.
— Pues entonces me voy.

En Artajona y Sangüesa (N) las jugadoras, en fila, van saltando una detrás de otra diciendo:

Una y dos.
¿Qué tal?
Adiós.

Al decir «dos» entra otra, se dan las manos, sin perder el compás del salto, a la vez que dicen «¿Qué tal?». Al decir «adiós» la primera sale y es sustituida por la siguiente. Cada una salta cuatro veces; una con la precedente, dos veces sola, y la última al salir. La que pierde pasa a dar.

En Sangüesa se ha recogido otra versión similar a la anterior:

Una y dos,
señoras adiós (2)
que sale y que entra
que da al corazón.
(2) Una sale y otra entra.

En Zerain y Beasain (G) mientras una niña salta, se cantan las siguientes estrofas:

Saltoka, saltoka
nabille gustora
salto ta salto
bat sarta arte.
Sartu dadilla «Koldo»
eta biok alkarrekin
ibilli gaitezen
bat irten arte.
Saltando y saltando / ando a gusto / salto y salto / hasta que entre uno. // Que entre «Koldo» / y sigamos / juntos los dos / hasta que salga uno.

Cuando se nombra a otro niño, éste debe entrar en el juego y completar la canción. Entonces, el primero sale y el último en entrar comienza a cantar de nuevo dando otro nombre y así sucesivamente.

En Hondarribia (G) cada niña salta sin interrupción hasta finalizar la estrofa:

— Papá, mamá,
me quiero casar.
— ¿Con quién?
¿Con quién?
— ¡Con ese galán!

En Mendiola (A) se juega «Al engaño», cantando:

Una, dos, tres y cuatro
al engaño, que te engaño,
que te engaño.

Una de las dos niñas que salta tiene que imitar lo que la otra hace. Esta tratará de engañarla, fingiendo saltar hacia un lado para saltar al otro.

En la misma localidad se ha recogido esta cancioncilla:

Candonga, candonga,
date la vuelta redonda,
que entre la segunda,
bien agarraditas y bien juntitas
lo podrán lograr,
que date la vuelta redonda
para salir ya..

En el segundo verso entra a saltar la primera niña y en el tercero la segunda. Después se sigue cantando para que se incorpore una nueva y así sucesivamente hasta que saltan todas a la vez. Entonces se prosigue con la canción pero modificando el tercer verso: «que salga la primera» y así hasta que no queda ninguna.

En Aramaio (A) se canta una versión similar:

Candonga, candonga,
date la vuelta redonda
para que podamos cantar y bailar.
Que entre la primera
con los pies juntitos
para que bien agarraditos
puedan saltar y bailar.
Que entre la segunda...

También se ha recogido esta canción con pequeñas variantes en Durango y Portugalete (B).

En Eslava (N):

Carta del rey ha venido
para las niñas de ahora, de ahora,
que se vayan a la guerra
a defender su corona, corona,
con bayonetas y bombas.
Dame la mano, paloma, paloma;
quédate con Dios, pichona, pichona.
Ya se despide la niña
de su papá y su mamá, mamá.
¡Adiós, papá queridito!
¡Adiós mámá querida, querida!

En Salvatierra y San Román de San Millán (A) se han recogido unas versiones similares:

Carta del rey ha venido,
para las niñas de Orá(n), de Orá(n),
que se vayan a la guerra,
a defender su corona.
Dame la mano paloma
quédate con Dios, pichona.
CARTA DEL REY HA VENIDO (Salvatierra-A)

Se han recogido otras canciones en las que iban entrando y saliendo las jugadoras tal como dice la letrilla de la canción.

En Eugi (N):

Que entre, que entre (1)
la hija del rey.
Que salga,
que salga (4)
la del coronel.
(1) Entra a saltar una niña. (4) Sale.

En Bermeo (B):

Que entre, que entre
la hija del rey,
que se llama «Teresita».
Que salga, que salga
la hija del rey
que se llama «Carmentxu».

En Sangüesa (N):

Entra Rosa,
color de mariposa.
Salte clavel,
color de moscatel.

En Pipaón (A) es conocido «El baile de la Carrasquilla», en el que mientras se salta se van haciendo gestos:

El baile de la Carrasquilla,
es un baile muy disimulado,
que en echando la rodilla en tierra,
todo el mundo se queda parado.
A la media vuelta, a la vuelta Madrid,
que en mi tierra no se baila así,
que se baila de espalda, de espalda,
¡Mariquita! menea esas sayas,
¡Mariquita! menea sus brazos,
que en mi tierra no se dan abrazos.

Existe otra versión de esta misma canción recogida en Gallipienzo (N):

Es el baile de la Carrasquilla,
es un baile muy disimulado;
en echando la rodilla al suelo
todo el mundo se queda mirando.
¡A levantar! Levanta, Mari,
que en mi pueblo no se baila así;
que se baila de espalda,
de espalda, de espalda,
¡Mariquita!, menea esas faldas,
¡Mariquita! menea los brazos
y a la media vuelta se dan los abrazos.

A saltar indefinidamente hasta perder

En la modalidad de jugar «A lo alto» o «Para arriba» se juega a saltar indefinidamente contando uno a uno los saltos de la jugadora, hasta que falla.

En Aramaio (A), Portugalete, Trapagaran (B) y Zerain (G) para jugar así, cantan:

Aita, ama
zenbat urtez
exkonduko naiz
bat, bi, iru...

O también la versión castellana:

Papá, mamá,
con cuántos añitos
me voy a casar:
(o «me dejas casar»)
uno, dos, tres...

Entonces van contando hasta que la jugadora hace «malas». Las niñas dicen que el número al que llega corresponde a la edad en que se casará.

Esta versión en castellano se ha recogido, con muy pequeñas variantes también en Mendiola, Ribera Alta, Valdegovía (A), Bermeo, Bilbao, Durango y Lezama (B).

En Obanos (N) recuerdan una canción similar:

¿Cuántos años tiene
la hija del rey?
Soy pequeñita
y no me lo sé,
uno, dos, tres...

En Arrasate (G):

Rey, rey.
¿Cuántos años viviré?
Soy pequeña y no lo sé,
uno, dos, tres...

En Monreal (N), donde practican una versión de este estilo, una vez comienzan a contar dan «A lo fuerte»:

¿Cuántos años tiene la niña?
Uno, dos, tres...

En Carranza (B) las que daban comenzaban diciendo: «A ver cuántos años dura la niña bonita». Entonces entraba a saltar la primera niña de la fila y las encargadas de hacer girar la cuerda comenzaban a contar: «una, dos tres,...», y así hasta que fallaba. El juego consistía en determinar quién resistía más.

Otras canciones para jugar «A lo alto»

Recogida en Rentería (G)[8].

Jolastu gaitezen danok
soka jokuan,
soka jokuan,
aurtxo euskotarrari
dagokion eran,
dagokion eran,
eusko utsean
bat eta bi, iru, lau eta bost
amar geiagokin dira amabost.
Juguemos todos / a la comba, / a la comba, / en la forma que corresponde, / que corresponde, / a los niños vascos / sólo a la forma vasca / una y dos, tres, cuatro y cinco / con diez más hacen quince.

Una canción similar se ha recogido en Bilbao (B).

En Ribera Alta y Salvatierra (A):

Al paseíto de oro
tres señoritas van
y la que va en medio
hija de un capitán.
Sobrina de un alférez
nieta de un coronel
soldado de a caballo
retírate al cuartel.
Si no te retiras
doy parte al coronel
que te encierre en un cuarto
y no salgas en un mes.
Que llores, que no llores
que d ej es de llorar
tus penas y las mías
a la guerra irán.
AL PASEÍTO DE ORO (Salvatierra-A)

En Zeanuri (B) en la década de los años diez se cantaba:

Al pasadito de oro
que es muy bonito
por donde se pasean
los señoritos.
Los señoritos llevan
en el zapato
un letrero que dice:
¡Viva el tabaco!
¡Viva el tabaco!

En Monreal (N) se ha recogido una canción similar a la anterior, el inicio era «Al paseíto de oro». En Salinas de Añana (A) se conoce una variante parecida que dice:

Al parquecito de oro
que es muy bonito,
por donde se pasean
los señoritos.
Los señoritos llevan
un pañuelito
atadito al pescuezo
con un nudito.

En Getxo y Portugalete (B):

Al pasar por el cuartel
se me cayó un botón
y vino el coronel
a darme un bofetón.
Qué bofetón me dio
el cacho de animal
que estuve siete días
sin poderme levantar.
Las niñas bonitas
no van al cuartel
porque los soldados
les pisan un pie.
Soldado valiente
no me pise usted
que soy pequeñita
y me puedo caer.
Si eres pequeñita
y te puedes caer
te compras un vestido
de color café.
Cortito por delante
cortito por detrás
con muchos volantitos
adiós mi general.

De Salcedo (A) proceden las dos siguientes:

* Un capitán de barco
me escribió un papel
diciendo si quería
casarme con él
y yo le he contestado
en otro papel
que lo que quería
no podía ser.
Me he metido monja
en Santa Isabel.
Un día mi madre
lo llegó a saber
me agarró del moño
cien palos me dio.
Me cago en la carta
y en quien la recibió.
Una, dos y tres
salte niña
que vas a perder.
* Se pasea una señora
por el paseo,
ha roto los cristales
con el sombrero,
al ruido de los cascos
salió el gobernador:
— ¿Quién ha sido esa señora
que ha roto el farol?
— Perdone caballero, que yo no he sido,
ha sido mi sombrero por atrevido.
–Si ha sido su sombrero
usted lo ha de pagar
para que su sombrerito
no se atreva más.

En Lezama (B) se ha recogido una versión de la anterior algo más resumida:

Una señora gorda
por el paseo
ha roto una farola
con su sombrero.
Al ruido de los cristales
salió el gobernador:
— ¿Quién ha sido esa señora
que ha roto el farol?
— Perdone caballero
que yo no he sido.
Ha sido mi sombrero
por atrevido.

En Salvatierra (A) se canta:

La torre del oro
qué bonita es,
me ha dicho una señora:
— ¿ Cuántas hijas tiene usted?
— Si las tengo o no las tengo
qué cuidado le da a usted
que del pan que yo comiere
también ellas comerán
y del vino que bebiere
también ellas beberán.
— Tan alegre que me vine
y tan triste que me voy,
que las hijas del rey moro
no me las quiere dar hoy.
— No se marche, caballero
no se marche tan tristón,
de las hijas del rey moro
escoja usted la mejor.
— A ésta no la quiero
por ser pelona,
a ésta me la llevo
por ser hermosa,
que parece una rosa
que parece un clavel
acabado de nacer.
A comer sopitas de ajo
y a barrer.
LA TORRE DEL ORO (Salvatierra-A)

La siguiente canción, recogida en Sangüesa (N) desapareció en la década de los cuarenta:

Erase un pobre lancero
casado, casado con una dama,
la dama tenía un hijo
más hermoso, más hermoso que la plata.
Cuando su padre se iba,
su madre, su madre lo degollaba
con un cuchillo de acero
que le traspasaba, que le traspasaba el alma.

En Apellániz, Narvaja, Pipaón y Vitoria (A):

En Sevilla a un sevillano
siete hijos le dio Dios,
pero tuvo la desgracia
que ninguno fue varón. (bis)
Un día la más pequeña
le vino la tentación
de ir a servir al rey
vestidita de varón. (bis)
— No vayas hija, no vayas,
que te van a conocer,
que tienes el pelo largo
y la cara de mujer. (bis)
— Si tengo el pelito largo,
madre me lo cortaré,
y con el pelo cortado
un varón pareceré. (bis)
Siete años estuvo justos
y nadie la conoció,
pero al montar al caballo
la espada se le cayó. (bis)
Maldita sea la espada
y maldita sea yo,
el rey que la estaba oyendo
de ella se enamoró.

En Pipaón añaden esta estrofa:

El sábado por la tarde
con un príncipe se casó
y el domingo a la mañana
muertecita la encontró. (bis)

En Viana (N) son iguales las cuatro primeras estrofas. Las siguientes dicen así:

Siete años estuvo justos
y nadie la conoció,
hasta que el hijo del rey
de ella se enamoró. (bis)
Al montar en su caballo
la espada se le cayó
y al decir: ¡Maldita sea!
en el pie se la clavó. (bis)
Pájaros que vais volando
por el cielo y en la tierra
andad, decidle a mi madre
que voy a morir en guerra. (bis)

En Eugi (N) se cantaban sólamente las cuatro primeras estrofas en la década de los treinta, y hoy en día ya no se conoce.

En los años veinte en Bilbao cantaban mientras saltaban a la cuerda:

Mamá yo quiero ser
guardia de asalto
no quiero trabajar
porque me canso.
Sesenta duros dan
y una pistola
y una gorrita sí
de estira y toma.

En Lezama (B) la cancioncilla es similar:

Mamá yo quiero ser
guardia de asalto,
setenta duros dan
y una pistola,
y una gomita así,
estira y toma.

En Murchante (N):

En el jardín de mis amores
estaba «Leire»
cogiendo flores
vino «Carlos»
y la besó
le dio un abrazo
y la dejó.

En Durango (B):

Allá arriba en aquel alto-to, alto-to
dispararon un cañón, chimpón.
Mataron a los ingleses-ses
hijos de Napoleón.
Me quisiera meter monja ja
monja de la caridad-ridad
para cuidar los enfermos-mos
enfermos de gravedad, chimpón.

En Hondarribia (G):

Una niña de quince años
a su madre le decía:
¡Ay mamá del alma mía!
que yo no quiero casar.
Quiero ir monja,
monja de la caridad,
para cuidar los enfermos
que están en el hospital.
Ya viene sábado alegre,
domingo para bailar,
ya viene lunesito,
para ir a trabajar.

La siguiente cancioncilla se cantaba en la década de los años veinte en San Martín de Unx (N):

En Burgos hay una niña
que Catalina se llama.
¡Ay, sí!
que Catalina se llama.
Su padre es un perro moro (bis)
y su madre una renegada.
¡Ay, sí!
una renegada.

En esta misma localidad se ha recogido:

De Cataluña vengo
de servir al Rey.
Pin, pon, ¡fuego!
de servir al Rey. (bis)

En Sangüesa (N) se han recogido las tres canciones siguientes. Las dos primeras desaparecieron en la década de los cuarenta.

* Fui a Melilla, fui a Melilla,
fui a Melilla, fui,
porque mi mala suerte
lo quiso así, lo quiso así.
Tres días y tres noches
cruzando el mar, (bis)
poco faltó, Dios mío,
pa naufragar, pa naufragar.
Al poner el pie en tierra
yo me desmayé,
gracias al buen barquero
que no me ahogué. (bis)
* Un marqués vino de Francia
en busca de una mujer,
se encontró con una niña
que le supo responder.
— Niña, si quieres ser mía,
de mi riqueza gozar,
vendrás conmigo a mi casa
que mucho te va a gustar.
* A la una, a las dos,
a las tres de la mañana,
se levanta el panadero
con bastante mala gana.
Apareja su pollino
y le pone el esportón,
y se marcha a Zaragoza
a vender pan de Aragón.
Va gritando por las calles
con bastante buena voz:
Mocetas acudid
por las calles de Madrid,
porque pan como este mío
no lo podréis conseguir[9].

En Artajona (N):

Popeye marino es,
lo llevan al hospital
y en el hospital le dicen
que no le pueden curar. ¡Popeye!
Si no lo pueden curar
que lo tiren cuatro tiros
que yo no puedo vivir
con el corazón partido. ¡Popeye!

En Laguardia (A):

Aquel zapatero cojo,
tuerto de un ojo,
aquél que no ve,
cinta morada,
verde encarnada,
ajos, perejil,
ochocientos mil.

En Pipaón (A) se canta, bisando cada verso:

Ramón del alma mía,
del alma mía Ramón,
si te hubieras casado
cuando te lo dije yo,
estarías ahora
sentadito en el balcón
con un reloj de plata
y un cómodo sillón.

En Valdegovía (A):

Tres palomitas en un palomar
suben y bajan al pie del altar.
La Virgen sube al cielo
se quita el manto azul,
se pone el otro negro
por la muerte de Jesús.
Que viene, que viene
el niño Jesús,
cansadito de andar
con la cruz.


 
  1. Esta canción se emplea para la modalidad de juegos de salto a la cuerda “A dos” que describimos más adelante y ha sido recogida en Salvatierra (A), Durango (B), Zerain (G), Obanos y Sangüesa (N). En Artajona (N) se saltaba con esta canción “A pares” o “A lo fuerte”.
  2. En Viana (N) se ha recogido una canción similar que utilizaban las niñas para juego de corro y que se inicia con estos versos: “En la calle anchica de San Femandico / hay una fuentica con ocho cañicos”.
  3. Esta misma canción se utiliza también para saltar a la goma.
  4. José IÑIGO IRIGOYEN. Folklore alavés. Vitoria, 1950, p. 89.
  5. José ELIZONDO. “Folklore donostiarra. Juegos de la infancia” in Euskalerriaren Alde, XVIII (1928) p. 295.
  6. Fórmulas similares se han utilizado para sorteo. Vide Procedimientos de selección previos a los juegos.
  7. Una canción similar se ha recogido en Abanto y Zierbena (B) para jugar “A lo fuerte”.
  8. Adolfo LEIBAR. “Juegos infantiles en los tristes treinta” in Oarso. Rentería, 1973, p. 24.
  9. En Viana (N) cantaban esta misma canción para juego de corro.