A nombres

De Atlas Etnográfico de Vasconia
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Por jugar «A nombres» se conoce en Aoiz (N) un juego que consiste en ir diciendo nombres de objetos, lugares o colores sin repetirlos. El tema se elige mediante la fórmula: «Pum, pum, nombres de... flores». En Obanos (N), en cambio, la fórmula que da nombre al juego es: «De La Habana ha venido un barco cargado de...».

En Álava se ha recogido una versión similar: Todos los participantes forman corro en torno al amo, el cual canta una letra cualquiera del alfabeto. Inmediatamente echa un pañuelo a uno de los jugadores, diciendo: «De La Habana ha venido un barco cargado de...». Quien ha recibido el pañuelo debe pronunciar en el acto una palabra que empiece por la letra cantada. Dicha la palabra lanza el pañuelo a otro repitiendo la frase introductoria. Este último prosigue el juego del mismo modo y así hasta que alguno no sepa una palabra que empiece por la letra señalada o tarde en decirla, en cuyo caso paga prenda. Tampoco vale repetir un término ya dicho. Después se recomienza con igual letra o con distinta[1].

En Sada (N) este juego es propio de niñas. Las jugadoras se sientan en el suelo formando un círculo y una de ellas hace de madre. Para la realización del juego se sirven de una pelota. Mientras la madre lanza la misma a una de las jugadoras, dice: «De La Habana ha venido un barco cargado de...», a lo que añade la letra inicial del nombre de un producto. La que tiene la pelota debe completar dicha palabra después que la madre haya dicho «una, dos y tres». Si la niña no da con el nombre de un producto paga prenda, bien un pañuelo, un alfiler, una horquilla, etc., que entrega a la que dirige el juego y ésta a una niña que hace de depositaria. Cuando mediante este sistema se han conseguido cinco prendas, la madre las toma y pregunta a una participante cualquiera: «¿Qué pides por esta prenda que va a salir?». La interrogada propone lo que más le plazca, un chiste por ejemplo. Entonces la madre saca una prenda al azar y la propietaria de la misma debe realizar lo propuesto por la interrogada.

Del mismo estilo es el juego que practican en Narvaja (A) y que consiste en decir palabras que empiecen por la misma letra hasta agotar el repertorio. Por ejemplo por la «b»: «banana, buñuelo, bonito, Burgos ...».

Este entretenimiento se conocía en Allo (N) como «Vuelan vuelan» ya que un chico comenzaba diciendo: «Vuelan, vuelan, vuelan... pantalones», por ejemplo, y todos los demás debían ir diciendo por turno una palabra que empezase por «p», sin repetir. Quien erraba se anotaba una falta.


 
  1. José IÑIGO IRIGOYEN. Folklore alavés. Vitoria, 1949, p. 104.